Argel. Cientos de personas indignadas por la detención de un activista de derechos humanos se enfrentaron por la noche con policías y partidarios del gobierno en la ciudad libia de Benghazi, dijeron un testigo y medios locales, en una rara muestra de descontento en el país exportador de crudo.

Los disturbios en la ciudad situada al este del país fueron una extraña demostración de descontento en Libia, que lleva 40 años firmemente controlada por Muammar Gaddafi pero también ha sentido el efecto dominó de las revueltas populares en sus vecinos Egipto y Túnez.

La televisión estatal libia dijo que se habían celebrado manifestaciones el miércoles en distintos puntos del país exportador de petróleo en apoyo de Gaddafi, que es el líder que más años lleva en el poder en Africa.

Las informaciones desde Benghazi, situada a unos 1.000 km. al este de la capital, indicaban que la ciudad ya estaba en calma, pero que un grupo de manifestantes armados con piedras y cócteles molotov habían incendiado vehículos y se habían enfrentado con la policía durante la noche.

La edición online del diario libio Quryna, que tiene su sede en Benghazi, dijo que 14 personas resultaron heridas, diez de ellas policías, pero que las lesiones no eran de gravedad.

"Anoche fue una mala noche", dijo un vecino de Benghazi contactado por Reuters por teléfono, que no quiso ser identificado.

"Hubo unas 500 ó 600 personas implicadas. Fueron al comité revolucionario (sede del gobierno local) en el distrito de Sabri, e intentaron ir al comité revolucionario central (...) Lanzaron piedras", declaró.

"Ahora está en calma", apuntó.

Opositores exiliados. El pueblo de Benghazi tiene un historial de desconfianza con el régimen de Gaddafi. Muchos de sus mayores opositores viven en el exilio, y muchos de los encarcelados por su pertenencia a grupos islamistas prohibidos proceden de la ciudad.

Según las informaciones procedentes de Benghazi, los disturbios estuvieron desencadenados por el arresto de un hombre llamado Fethi Tarbel, un activista de derechos humanos que trabajaba con familias de personas detenidas en la famosa cárcel Abu Salim de Trípoli.

La prisión, utilizada para encarcelar a opositores al gobierno y extremistas islámicos, fue el escenario de violentos enfrentamientos en junio de 1996 en los que 1.000 presos murieron tiroteados.

Este martes por la noche, una multitud de Benghazi que tenía familiares en la cárcel marchó hacia oficinas del Gobierno local para exigir la libertad de Tarbel, informó el diario Quryna.

El periódico añadió que un oficial local aceptó liberarle, pero que los manifestantes acudieron de todas maneras a la plaza Shajara de la ciudad, donde se enfrentaron con policías y partidarios del gobierno.

Los manifestantes se dispersaron posteriormente y la plaza fue tomada por grupos progubernamentales, que estuvieron allí hasta primera hora de la mañana, dijo Quryna.

En una posible concesión a los manifestantes, Libia liberará a 110 miembros del Grupo Islámico Libio de Combate de la prisión Abu Salim a lo largo de este miércoles, señaló un activista de derechos humanos.

Decenas de hombres acusados de pertenecer a este grupo han sido puestos en libertad desde el año pasado, cuando sus líderes renunciaron a la violencia.