Washington. La secretaria de Estado de EE.UU. , Hillary Clinton, dijo este domingo que su país estaba contactando a grupos de la oposición libia que buscan derrocar al líder Muammar Gaddafi.

Clinton habló poco antes de salir para Ginebra, donde se reunirá con aliados europeos y enviados de países árabes y africanos con la esperanza de acordar una respuesta común a la rebelión que amenaza poner fin al gobierno de 41 años de Gaddafi.

El viaje se realiza un día después que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) impuso por unanimidad una prohibición de viajes y congeló los activos de Gaddafi y su familia.

"Nos estamos comunicando con muchos libios diferentes en el este ya que la revolución se mueve hacia el oeste", indicó Clinton, refiriéndose a grupos de la oposición.

"Es muy pronto para saber cómo se va a jugar", apuntó.

Un portavoz del nuevo Consejo Nacional Libio, que se formó en la ciudad oriental de Bengasi después que fue tomada por fuerzas opuestas a Gaddafi, dijo que su grupo no quería intervención extranjera.

Mientras los opositores de Gaddafi hacían avances cerca de la ciudad capital Trípoli, Clinton dijo que la resolución de la ONU era un mensaje a Gaddafi y quienes lo rodean de que "tendrán que rendir cuentas por las acciones que se están tomando y las ya tomadas contra el pueblo libio".

Clinton indicó que Estados Unidos no estaba negociando con Gaddafi.

"Queremos que renuncie y queremos que finalice su régimen y que detenga a los mercenarios y las tropas que siguen leales a él", señaló. "Cómo manejará eso depende de él", apuntó.

Funcionarios estadounidenses dijeron que el viaje de Clinton a Ginebra está destinado a coordinar la respuesta internacional ante la crisis de Libia, con Washington insistiendo que el mundo "habla con una voz" para detener la violencia y llevar a Gaddafi ante la justicia.

La resolución adoptada por el consejo de la ONU de 15 naciones también instó a la inmediata derivación de la mortal ofensiva a la Corte Penal Internacional en La Haya para que sea investigada y una posible proceso de cualquier responsable de matar civiles.