Bagdad. Coches bomba explotaron el domingo en las ciudades de Ramadi y Falluja, en el oeste de Irak, causando la muerte de al menos 12 personas, mientras el gobernador de la provincia norteña de Nineveh escapó de un intento de asesinato.

Los ataques se produjeron después de tres explosiones el sábado por la noche en un atestado mercado en el centro petrolero de Basora, en el sur de Irak, donde perecieron 43 personas y 185 resultaron heridas, dijeron funcionarios.

Irak permanece en el limbo político desde unas elecciones no concluyentes del 7 de marzo, mientras facciones chiitas, sunitas y kurdas intentan formar un gobierno de coalición. Políticos y funcionarios de seguridad dicen que los insurgentes intentan tomar ventaja del vacío de poder.

La bomba en Ramadi estalló cerca de un restaurante en una ajetreada zona de la calle principal, causando la muerte de al menos ocho personas y dejando 50 heridos, dijo una fuente de la policía.

En la ciudad norteña de Mosul, una bomba en el camino explotó cerca de una caravana que transportaba al gobernador de la provincia de Nineveh, Atheel al-Nujaifi, dijo la policía.

Nujaifi y su equipo escaparon ilesos al estallido inicial, ocurrido en uno de los caminos más seguros de la ciudad. Una segunda bomba en el camino estalló cuando la policía se dirigía al lugar, hiriendo a tres oficiales, informó la policía.

Otros tres coches bomba explotaron en Falluja, situada unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad. El incidente dejó cuatro muertos y más de dos decenas de heridos, sostuvieron fuentes de hospital y la policía.

La policía dijo que uno de los vehículos fue dejado por hombres armados que robaron US$85.000 de la casa de un comerciante de cambio de divisas.

Los otros coches bomba explotaron cerca de patrullas policiales. Una fuente de la policía declaró que dos personas perdieron la vida y otras 11 resultaron heridas, mientras que una fuente hospitalaria señaló que había 10 heridos.

Más violencia. En Basora, familias trataron de identificar decenas de cuerpos calcinados en la morgue de una de las ciudades más grandes de Irak, luego de que bomberos se quedaran hasta última hora del sábado para extinguir las llamas.

Un testigo de Reuters dijo que un tramo de 300 metros con locales comerciales apiñados en el mercado de al-Ashaar fueron consumidos por el incendio.

"La cifra de muertos por las tres explosiones que impactaron al mercado ayer (sábado) alcanzó a 43 y 185 personas quedaron heridas", dijo a Reuters Riyadh Abdulameer, jefe del departamento de salud de Basora, afirmando que no se trataba de un conteo definitivo.

Una fuente de seguridad dijo que una de las explosiones ocurrió por una bomba colocada bajo un enorme generador que suministraba electricidad a varios locales del mercado.

Los índices generales de violencia bajaron dramáticamente en Irak en relación de los enfrentamientos sectarios del 2006 y el 2007, pero los atentados con bomba y ataques suicidas aún ocurren con frecuencia en el país miembro de la OPEP.

Un total de 396 civiles murieron por ataques con bomba y otros atentados en julio, casi el doble que la cifra de junio, señalaron autoridades iraquíes.