Según el Comité de Emergencias de Manizales y técnicos de la Corporación Regional Corpocaldas, la tragedia fue el resultado de la acumulación de las aguas de los últimos días que fueron intensas pero cortas.

Las víctimas ascienden a 41 mientras que el número de desaparecidos llegó a 20.

Tras la reanudación de los trabajos en la zona, en busca de cuerpos o sobrevivientes, el gerente de la Corporación Regional Corpocaldas, Juan David Arango, explicó que la situación era "muy difícil de predecir"  ya que el sector no es de alto riesgo y no registraba fallas geológicas que se acentúan con el invierno.

El alcalde de Manizales, Juan Manuel Llano, dijo que la evaluación de los reportes no existen quejas de los habitantes del sector y que lo que ocurrió en el barrio Cervantes bien puede pasar en otros barrios de la ciudad.