Bogotá. La policía de Colombia capturó a un antiguo paramilitar acusado de coordinar el envío 100 toneladas de cocaína a Estados Unidos en los últimos dos años, en un nuevo golpe que debilita a los carteles de las drogas, informó este viernes un alto oficial.

La captura de José Benito Villarreal, alias "Echeverry", se produjo en el municipio de Fundación, en el departamento de Magdalena, en el norte de Colombia, desde donde se encargaba del despacho de cargamentos de cocaína de tres grupos de narcotraficantes conformados por antiguos paramilitares.

El director de la policía nacional colombiana, el general Oscar Naranjo, dijo que contra Villarreal pesa una orden de extradición de una Corte Distrital de Florida por delitos de narcotráfico.
"A partir de una solicitud de extradición de agosto del 2010, asumida en enero de este año como una prioridad, permite la captura de Villarreal. Su captura se produjo después de una persecución, rastreo y búsqueda con personal encubierto", precisó el oficial en una conferencia de prensa.

Alias "Echeverry" perteneció a una estructura paramilitar que tenía influencia en el norte de Colombia y que está acusada de cientos de asesinatos, secuestros y desapariciones en medio de la lucha contra la guerrilla izquierdista.

El capturado recibía en la costa caribeña los cargamentos de cocaína enviados desde diferentes regiones y desde allí los sacaba en lanchas rápidas a Centroamérica para su posterior transporte a Estados Unidos.

El narcotráfico es considerado como el combustible que alimenta el conflicto interno de más de 45 años que se registra en Colombia, en el cual la guerrilla y otros grupos armados ilegales enfrentan a las fuerzas de seguridad del Estado.

La confrontación deja cientos de muertos al año y no se vislumbra una salida negociada por las posturas radicales del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como el más pequeño Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Colombia continúa siendo el primer productor mundial de cocaína con 410 toneladas métricas anuales, pese a una considerable reducción en los últimos años por un programa de erradicación de cultivos de hoja de coca y planes sociales apoyados por Estados Unidos que ha aportado más de 6.000 millones de dólares en la última década.