Bogotá. Cinco contratistas de la petrolera estadounidense Occidental secuestrados por guerrilleros de las FARC en el noreste de Colombia fueron liberados el domingo ante la presión del ejército que buscaba rescatarlos, informó un alto oficial.

El secuestro y posterior liberación de los trabajadores, que evidencia el riesgo que enfrenta la industria petrolera y minera como consecuencia del conflicto interno armado, se produjo en el departamento de Arauca, una próspera región ganadera y productora de crudo, fronteriza con Venezuela.

El comandante de la décima octava brigada del Ejército, general Jaime Reyes, dijo a Reuters que los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaron a los trabajadores en la zona rural del municipio de Arauquita.

"Iniciamos una operación con tres batallones sobre el sector por donde huyeron los guerrilleros con los rehenes con el propósito de lograr la liberación de estas personas y tratando de eludir un combate para no afectar la integridad física de los obreros. Lo logramos", declaró el oficial.

"Registramos con complacencia que los entregamos sanos y salvos, tenemos la satisfacción del deber cumplido. Están en un buen aparente estado de salud", precisó Reyes.

El secuestro de los cinco electricistas que trabajan para Occidental se produjo el viernes en la noche en una carretera en donde fueron interceptados por hombres armados que los obligaron a descender del vehículo en el que se desplazaban y se los llevaron por una zona boscosa.

Inseguridad en medio del auge. Colombia es el cuarto productor latinoamericano de crudo, en medio de un despegue de los sectores minero y petrolero por las mejores condiciones de seguridad que han permitido la llegada de numerosas multinacionales para explorar su potencial.

Las condiciones de seguridad mejoraron desde el 2002 por una ofensiva militar contra las guerrillas de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que inició el ex presidente Alvaro Uribe, con el apoyo de Estados Unidos, y que mantiene el actual mandatario Juan Manuel Santos.

La ofensiva, en medio de la que han muerto importantes comandantes guerrilleros al tiempo que miles de combatientes han desertado, obligó a las FARC y al ELN a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas, permitiendo operaciones de exploración y explotación en regiones que antes controlaban.

Sin embargo, la guerrilla aún mantiene capacidad de realizar acciones de gran impacto, inclusive ataques explosivos en grandes centros urbanos.

Tres chinos de la petrolera Emerald Energy y un traductor permanecen secuestrados por las FARC desde comienzos de junio, después de ser asaltados en el selvático departamento del Caquetá.

En marzo, 23 trabajadores petroleros fueron secuestrados por varias horas en el departamento del Vichada, también por las FARC, que los liberó horas después por la presión de las Fuerzas Militares.

En los últimos meses la guerrilla reanudó sus ataques contra la infraestructura petrolera, como los oleoductos por los que se transporta el crudo desde las zonas de producción hasta los puertos de exportación.

La producción de crudo de Colombia alcanzó 785.000 barriles diarios en promedio en el 2010 y para este año espera elevarla a entre 950.000 y un millón de barriles.