Bogotá. La incautación en Centroamérica de cuatro cargamentos con cerca de tres toneladas de cocaína (entre mayo de 2009 y el mismo mes de 2010) y la colaboración de un informante que dio cuenta de la existencia de una organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes, permitió el desarrollo de la Operación Golfo, que llevó a la captura de diez colombianos y un mexicano en diferentes regiones del país.

La acción de las autoridades en contra del grupo criminal, que tenía vínculos con el cártel de los Beltrán Leyva en México y con el frente 30 de las FARC, comenzó el 18 de febrero de 2009. Tras recibir la información de un delator, las autoridades pudieron establecer que la organización utilizaba puertos clandestinos en Buenaventura y Bahía Solano, en la Costa Pacífica colombiana. De allí partían lanchas rápidas hacía Panamá y Costa Rica.

En este último país el estupefaciente era recibido por miembros del mismo grupo criminal, que lo transportaban hacia ciudades del interior donde era almacenada por un corto tiempo antes de ser llevada por tierra o por mar hacia México. De acuerdo con la Dijín y la Unaim de la Fiscalía, los colombianos detenidos cobraban entre $18 y $30 millones por cada viaje, dependiendo del lugar en Centroamérica a donde debía llegar.

En Colombia los envíos se coordinaban desde las ciudades de Cali y Medellín. Aparte del testimonio del informante, los indicios que prendieron las alarmas fueron la incautación de 912 kilos de cocaína en aguas panameñas el 18 de mayo de 2009. La droga iba envuelta con cinta adhesiva de color amarillo con el logotipo Producto La Mona Calidad Tipo Exportación. Menos de dos meses más tarde se decomisaron 413 kilos en Costa Rica que eran transportados en un vehículo tipo campero. En junio de ese año la Policía de Medellín incautó $91.500.000 que al parecer pertenecían al grupo criminal.

Como si fuera poco, dos cargamentos más, de 139 kilos y una tonelada, cayeron en octubre de 2009 y en mayo del presente año en Costa Rica y Nicaragua. Una vez que se tuvo consolidada la información sobre la banda criminal, la Fiscalía solicitó ante un juez de garantías 18 órdenes de captura, de las cuales, como ya se sabe, se hicieron efectivas 11 el sábado pasado en las ciudades de Bogotá, Medellín, Pereira, Cali y Buenaventura. Los detenidos fueron identificados como Denis Alvarino Gómez, alias Marlon o El Negrito, quien era el jefe de la organización en la capital antioqueña; el mexicano Julio César Piña Soberanis, quien al parecer coordinaba cargamentos con la guerrilla de las FARC; Daniel Ibargüen Caicedo, alias Don Fa; Nery Hermógenes Cortés Ortiz, alias Dos por Dos o El Profiláctico; Segundo Luis Balverde, alias Tocayo; John Edwin Valencia, alias Moriche; Ramiro Arroyo Valencia, alias Compadre; Jaime Lema Muñoz, alias Paquito o Pacman; Marco Antonio Cardona Ruiz, alias Marcos; Róbinson Rodríguez Trujillo, alias La Mona, y Víctor Hugo Pardo Londoño, alias Vic.