Los socorristas rescataron este miércoles los cadáveres de otras seis víctimas del alud de tierras que sepultó el domingo pasado el barrio La Gabriela, en el municipio de Bello, con lo que se elevan a 45 los hallados.

El director del Departamento Administrativo para la Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), Freddy Rendón, señaló que se reanudó la búsqueda, después de una suspensión de varias horas debido a las lluvias que volvieron a caer en la zona.

"En la madrugada volvimos a las labores y la orden que tenemos es de continuar buscando otras posibles víctimas" señaló Rendón.

Agregó que todavía se buscan los cuerpos de alrededor de unas 90 personas que se cree que pueden estar bajo miles de metros cúbicos de tierra y lodo por el gran alud del domingo anterior.

El titular del Dapard señaló que hasta ayer eran 39 los cadáveres rescatados en lo que antes del alud era el barrio La Gabriela, de Bello, un municipio aledaño a Medellín, capital del departamento de Antioquia.

De las 45 víctimas cuyos cadáveres ya han sido localizados, 22 son menores de diez años -13 niños y 9 niñas- y el "resto corresponde a 11 mujeres y 12 hombres adultos", señaló Rendón.

El martes se cumplió el primer sepelio colectivo de 11 de las víctimas de esta tragedia, la más grande que hasta el momento deja la temporada de lluvias en Colombia.

Informes gubernamentales indican que hasta el momento las lluvias dejan ya 206 muertos, 119 desaparecidos, 246 heridos y 1,61 millones de damnificados.

Ayer martes el Gobierno declaró la emergencia económica, social y ecológica, así como la situación de desastre, lo que permitirá tomar medidas en todos los órdenes para atender las tragedias generadas por las fuertes lluvias.

Según el presidente Juan Manuel Santos, el estado de excepción tendrá una duración inicial de 30 días que podrían prolongarse hasta 90, durante los cuales se "tomarán todas las medidas necesarias para atender la emergencia, tanto en el corto como en el mediano y largo plazo".

El estado excepcional de emergencia económica permite al Gobierno buscar recursos económicos adicionales a los destinados por varias vías, entre ellas, la creación de nuevos impuestos o aumentar algunos de los ya existentes.

"Inicialmente se trabajará en la atención humanitaria, salvar vidas y dar albergue y comida a las cerca de 330.000 familias que hoy lo requieren", dijo Santos.

"Luego se atenderá la fase de rehabilitación para reparar escuelas, vías, redes eléctricas y demás obras de infraestructura que puedan recuperarse", agregó.

La avalancha es la mayor tragedia ocasionada este año por las lluvias que golpean gran parte del territorio desde octubre, obligando al gobierno a pedir ayuda internacional.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció un préstamo de 350 millones de dólares.

Según el gobierno, se requieren al menos 325 millones de dólares para atender las consecuencias de las lluvias, que afectan a 1,6 millones de personas en 28 de los 32 departamentos del país.

Los departamentos más afectados son Bolívar, Magdalena, Córdoba, Sucre, Chocó y Antioquia, donde se ubica el municipio de Bello.

Las fuertes precipitaciones han inundado 110.000 hectáreas y provocado la pérdida de 450.000 toneladas de alimentos, según la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). El presidente de la SAC, Rafael Mejía, cifró en 857.000 millones de pesos (USD 473,6 millones) las pérdidas del sector.

Los principales cultivos afectados son el arroz, maíz y pastizales para el ganado, dijo una fuente del ministerio de Agricultura, que a través de Banco Agrario está refinanciando los créditos agrícolas.

Además, los habitantes de algunas pequeñas poblaciones rurales del norte se encuentran literalmente con el agua a la cintura, según imágenes de televisión.

Las lluvias también han ocasionado millonarias pérdidas a otros sectores productivos que dependen de la red vial del país. Este martes 12 carreteras principales y otras 18 secundarias se encontraban cortadas por derrumbes, según un reporte de la Policía de Carreteras.

Según las autoridades meteorológicas, la situación se debe al fenómeno de La Niña, y las lluvias se prolongarán hasta marzo o mayo de 2011, aunque no con la misma intensidad.