Bogotá. Nueve efectivos de las Fuerzas Armadas de Colombia murieron este martes en tres ataques de guerrilleros de las FARC en remotas zonas selváticas, en medio de una intensificación de las acciones de los rebeldes para vengar la muerte de uno de sus líderes, informó el gobierno.

El ataque más grave, con explosivos y disparos, se produjo en zona rural del municipio de San José del Guaviare, capital del departamento del mismo nombre, en donde cuatro policías que apoyaban labores de erradicación de cultivos de hoja de coca perdieron la vida, mientras que otros tres resultaron heridos.

En inmediaciones al municipio de Vistahermosa, en el departamento del Meta, tres soldados murieron en otro ataque atribuido a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mientras que dos policías perdieron la vida al ser atacados con disparos en el municipio de Puerto Rico, en el departamento del Caquetá, cuando realizaban un retén.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió el fin de semana sobre las intenciones de las FARC de intensificar sus hostilidades antes del cierre del año, inclusive durante las festividades de Navidad y Año Nuevo.

De acuerdo con fuentes de seguridad, el grupo rebelde, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, pretende con sus ataques contra la Fuerza Pública vengar la muerte de su jefe militar Jorge Suárez Briceño, alias El Mono Jojoy, muerto en un bombardeo de las Fuerzas Militares en septiembre.

Después de la muerte del líder rebelde, el propio gobierno admitió la posibilidad de una intensificación del conflicto interno con ataques indiscriminados de las FARC en alianzas con otros grupos armados ilegales en un intento por crear caos y desestabilización.

Pese a que el grupo guerrillero ha sido debilitado por una ofensiva militar que inició en 2002 el ex presidente Alvaro Uribe y que continúa el actual mandatario, aún mantiene su capacidad de realizar ataques de gran impacto en las zonas selváticas y montañosas a donde se replegó e incluso en los centro urbanos.

Colombia, país de 44 millones de habitantes que basa su economía en la exportación de petróleo, carbón, ferroníquel y café, afronta un conflicto interno desde hace más de 45 años que cobra miles de vidas.