Bogotá. Al menos 13 muertos dejaron combates en Colombia entre guerrilleros izquierdistas y narcotraficantes en medio de una disputa por el control de una zona estratégica para la producción y tráfico de cocaína en el sur del país, informó la Policía el viernes.

Estados Unidos anunció esta semana que aumentará sus esfuerzos para combatir a las pandillas conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha que exportan cocaína y que ocuparon los espacios dejados por antiguos cárteles como los de Medellín, Cali y el Norte del Valle.

Los combates entre rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) -el mayor grupo guerrillero en la nación sudamericana- y la denominada banda criminal de los Rastrojos se registraron en una zona rural del municipio de Argelia, en el departamento del Cauca.

La zona en donde se produjeron los combates está en medio de un importante corredor para el tráfico de drogas y de armas, por su cercanía a zonas selváticas y al océano Pacífico.

La noticia se conoció en momentos en que avanzaba en una zona selvática del departamento del Caquetá el proceso de liberación de dos rehenes secuestrados por las FARC, el cual no se vio afectado, de acuerdo con fuentes del Gobierno.

El narcotráfico es considerado como el combustible que alimenta el conflicto interno de más de cuatro décadas y que cobra la vida de miles de personas.

Tanto la guerrilla como las bandas criminales obtienen millonarios ingresos de la producción y el tráfico de cocaína, de acuerdo con fuentes de seguridad. Colombia es considerado como el primer productor mundial de cocaína con alrededor de 410 toneladas métricas anuales.

Pese a los éxitos en la lucha contra el narcotráfico, con el apoyo de Estados Unidos, el narcotráfico continúa siendo en Colombia un lucrativo negocio que mueve millones de dólares.

Desde el año 2000, Colombia ha recibido más de US$6.000 millones de ayuda estadounidense en su lucha contra las guerrillas izquierdistas y los narcotraficantes.

Las bandas colombianas envían toneladas de cocaína mensualmente a América Central y México, donde gran parte de la droga es comprada por los cárteles mexicanos, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Las autoridades de Estados Unidos anunciaron que intensificarán sus esfuerzos por reprimir a las pandillas colombianas que envían cocaína a los cárteles en México, en donde se enfrentan contra las fuerzas de seguridad de su país.