San Marcos, Guatemala. Los gobiernos de varios países se han volcado en ayuda a Guatemala tras el terremoto de 7,2 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió el territorio el miércoles 7 de noviembre.

La embajada de Estados Unidos en Guatemala indicó que puso a disposición del gobierno guatemalteco de dos helicópteros para el traslado de la ayuda e inició el proceso para donar US$50 mil en frazadas, agua potable, cloro, combustibles y alimentos no perecederos.

"Nos solidarizamos con el pueblo de Guatemala ante esta tragedia, y estamos analizando la mejor forma de ayudar", agrega una nota de la sede diplomática.

A su vez, la Unión Europea (UE) expresó su solidaridad con el pueblo y autoridades de Guatemala por la pérdida de vidas humanas y los daños del violento movimiento de tierra.

La embajadora de la UE en Guatemala, Stella Zervoudaki, dijo que las naciones europeas ofrecieron su apoyo incondicional y que sus equipos de ayuda humanitaria están prontos para actuar, coordinados con las autoridades de este país, para ayudar a los damnificados.

"La Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea ha desplegado personal especializado para evaluar la situación y determinar posibles acciones de cooperación", detalló la diplomática en una nota de prensa.

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, dijo que ha recibido ofrecimientos de ayuda y de solidaridad de México, Centroamérica, Colombia, Venezuela, y otras naciones para ayudar en la atención a los damnificados e iniciar la reconstrucción.

El Papa Benedicto XVI expresó muestras de solidaridad con el pueblo guatemalteco y rezó por la resignación de los familiares de los fallecidos.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) determinó que 554 viviendas quedaron totalmente destruidas, 2 mil 263 son inhabitables, 2 mil tienen algún tipo de daño, 180 en riesgo de caer y 138 con daños leves.

El gobierno guatemalteco dijo que cuenta con recursos para las primeras dos fases, atención inmediata y cuantificación, que suman poco más de US$200 millones, entre ofrecimientos de organismos internacionales, países y fondos propios.