Una delegación con personas provenientes de Oruro, Cochabamba, Potosí, entre otras ciudades altiplánicas, llegó al Campamento Esperanza para recibir al boliviano Carlos Mamani, el único extranjero del grupo de 33 mineros que quedó atrapado el 5 de agosto.

En un trayecto que tardó 16 minutos, Mamani, de 23 años y operador de maquinaria pesada que llevaba un día en la faena al momento del acidente, fue recibido a la salida del tubo por su esposa Verónica Quispe, con quien se fundió en un tierno beso y abrazo.

La delegación encabezada por el propio presidente Sebastián Piñera lo recibió con unas banderas bolivianas tomadas con ambas manos, al tiempo que sus familiares lanzaron gritos de agradecimiento a Chile y a Bolivia, esto que Mamani expresó también hincándose y levantando un brazo al cielo.

Entrevistada por CNN desde Bolivia, su hermana María Elena Mamani expresó su felicidad porque Carlos salió con vida y bien de salud.

“Ojalá que venga a visitarnos algún día”, rogó una de sus 10 hermanos, avisándole que si así ocurre le preparará un pollo. “También quiero que se compre una casa”, añadió.

Con la evacuación de Carlos Mamani no sólo sale el cuarto de los mineros, sino que también se pone fin a la primera fase del plan de rescate, que consistía en sacar a los más fuertes y con mejor estado de salud, para que orientaran a los expertos del rescate en la continuidad de las faenas.

Ahora, viene una segunda etapa en que se sacarán cuatro mineros cuyo estado de salud es de mayor cuidado.