Con la evacuación del boliviano Carlos Mamani, cerca de las 3:30 horas de este miércoles, concluyó con éxito la fase inicial del histórico rescate del primer grupo de 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto, cuando una explosión de rocas los dejó atrapados a 622 metros de profundidad en la mina San José, en las cercanías de Copiapó, al norte de Santiago.

Tras 69 días de trabajo, y toda una jornada de pruebas, habilitación de equipos de telecomunicación con los atrapados y el anclaje de la cápsula Fenix II, a las 21:33 horas comenzaron los recorridos del móvil que tenía como tarea devolver a la superficie a los trabajadores.

El primer grupo fue elegido por su fortaleza física y mental, a lo que se agregaba la exigencia de tener experiencia en faenas mineras, pues el equipo de rescate necesitaba que los evacuados les entregaran un informe detallado de las condiciones en que estaban sus compañeros, el estado del ducto y los desperfectos que podían afectar el proceso.

Florencio Ávalos
A las 23:54 horas llegó el Fénix II con el rescatista Manuel González al fondo de la mina, quien fue recibido entre abrazos por los mineros.

Su llegada fue transmitida en directo a todo el planeta por una cámara dispuesta en el refugio, en una imagen que difícilmente olvidarán los chilenos por su simbolismo (la cápsula estaba enfundada en una bandera chilena) y porque significaba el principio del fin del rescate exitoso más largo y difícil en la historia de la minería mundial, tanto por el tiempo como por la profundidad en la que se produjo la emergencia.

El primero en ser evacuado fue Florencio Ávalos, que tocó la superficie a las 00:11 horas de este miércoles. A su salia era esperado por el presidente Sebastián Piñera; la primera dama Cecilia Morel; el ministro de Minería, Laurence Golborne; la esposa del minero y su hijo, quienes entre llantos lo recibieron con un globo con la bandera chilena.

Apenas salió se lanzaron globos blancos en el Campamento Esperanza y en las principales ciudades las iglesias comenzaron a tocar sus campanas y los automovilistas hicieron sonar sus bocinas, en una muestra de la alegría espontánea que embargaba al país.

Mario Sepúlveda
Tras la habiltación del equipo, la Fénix II volvió a descender para buscar a Mario Sepúlveda, quien era reconocido como el más histriónico de los “33”.

En su salida, pasada la 1 de esta madrugada, demostró todo su carisma al llegar gritando desde el ducto, repartir rocas como souvenir a las autoridades y azuzar un sentido “ceacheí”con quienes permanecían en la zona de evacuación.

Juan Illanes y Carlos Mamani
El tercero en ser rescatado fue Juan Illanes, un ex conscripto oriundo del sur del país y que llegó a la superficie a las 02:08 horas.

Antes de fundirse en un abrazo y un beso con su esposa, el minero le comentó a las autoridades que el viaje de regreso en la cápsula fue como “un crucero”, lo que reflejaba la tranquilidad con que se llevaba a cabo el prceso de rescate.

El último de este grupo de “hombres fuertes” fue el boliviano Carlos Mamani, quien era aguardado por su esposa y por una nutrida delegación de familiares y amigos que llegó de zonas altiplánicas como Oruro, Cochabamba y Potosí.