Tucson. La congresista de Estados Unidos Gabrielle Giffords luchaba por su vida este domingo, después de que un hombre le disparó en la cabeza y mató a otras seis personas mientras ella asistía a un evento público en Tucson.

La legisladora demócrata de 40 años se encuentra en estado crítico y los médicos dijeron que tenían un optimismo cauto sobre sus posibilidades de supervivencia.

El sospechoso se encuentra bajo custodia mientras los investigadores se preguntan por el un motivo del inusual tiroteo contra una legisladora federal y buscan a un posible cómplice.

El sospechoso, identificado como Jared Lee Loughner, de 22 años, disparó a quemarropa con una pistola semiautomática afuera de un supermercado en la tarde de este sábado. Fue atrapado y arrojado al suelo por dos transeúntes después del tiroteo.

Entre los muertos hay un juez federal y una niña de 9 años. Otras 12 personas resultaron heridas en el ataque.

El ataque conmovió a Washington, donde el Congreso suspendió una votación clave sobre la reforma a la salud la próxima semana.

Luego de una amarga campaña electoral el año pasado, algunos sugieren que la fuerte retórica de los políticos pudo haber jugado un papel en el tiroteo.

El alguacil del Condado Pima, Clarence Dupnik, dijo que el sospechoso "tiene un pasado algo traumático y no estamos convencidos de que haya actuado solo". El alguacil cree que Giffords era el objetivo del hombre armado.

Dupnik dijo que el sospechoso había amenazado con matar en el pasado, pero no había amenazado a Giffords. "Todo lo que puedo decirles es que esta es una persona que podría tener un problema mental", declaró Dupnik.

La comisaría del condado dijo previamente este domingo que las autoridades aún estaban buscando a un segundo hombre "posiblemente ligado al sospechoso" que fue registrado por una cámara de video cerca del lugar de tiroteo y que esperan someter a interrogatorio.

El presidente Barack Obama envió al director del FBI, Robert Mueller, a Arizona para que supervise la investigación y dijo a periodistas: "Nosotros no sabemos aún qué provocó este acto indescriptible".

Giffords recibió un disparo en la cabeza y la bala pasó de lado a lado, según un cirujano en el hospital de Tucson donde fue llevada para someterla a cirugía.

"Puedo decirles en este momento, estoy muy optimista sobre su recuperación", dijo el doctor Peter Rhee, jefe de la unidad de tratamiento crítico del hospital. "Nosotros no podemos decir qué tipo de recuperación, pero estoy tan optimista como se puede estar en este tipo de situación", agregó.

Consecuencias políticas. Giffords era anfitriona de un evento "el Congreso en tu barrio" -reuniones públicas para dar a los habitantes de su distrito una oportunidad para hablar directamente con ella- cuando el hombre atacó desde 1,2 metros de distancia, dijo la Radio Pública Nacional.

El hombre se acercó a Giffords desde atrás, disparó al menos 20 tiros a la congresista y otras personas en la multitud, dijo MSNBC, citando a la policía y testigos.

El tiroteo llevó a los legisladores de Washington a posponer su agenda por una semana, incluida la votación para revocar la reforma al sistema de salud de Obama.

El nuevo Congreso se reunió esta semana después de las elecciones del 2 de noviembre, en las que el Partido Republicano se hizo con el control de la Cámara de Representantes.

El presidente de la Cámara de Representantes dijo en un comunicado que estaba horrorizado por el ataque contra Giffords y miembros de su personal. El llamó a una conferencia de prensa para las 8.30 (13.30 GMT) de este domingo.

La policía del Capitolio alertó a los congresistas que "tomen precauciones razonables y prudentes respecto a su seguridad personal". Pero la mayoría de los legisladores no tienen vigilancia afuera del Capitolio, salvo los líderes de la Cámara y el Senado, que tienen unidades asignadas.

"Nos pueden disparar en nuestros propios distritos, pero nosotros también podemos recibir disparos caminando hacia el Capitolio", dijo la representante demócrata Maxine Waters de California al sitio de noticias en internet Político.

"Tenemos a muchas personas afuera que parecen ser emocionalmente frágiles. Así que nosotros no sabemos cuando alguien se nos va a acercar y nos va a disparar. Nosotros somos vulnerables y no hay una forma real para protegernos", agregó.

Giffords había advertido previamente que la acalorada retórica política había provocado violentas amenazas en su contra y vandalismo contra su oficina.

Afuera del hospital de Tucson donde Giffords fue sometida a cirugía decenas de personas realizaron una vigilia con velas por ella y las otras víctimas.

"En un momento como este es importante venir aquí y decir 'esto está mal'", dijo Jesse Davis, de 32 años, trabajador de una verdulería. "La gente que nos representa merece algo mejor que esto. Ellos merecen nuestro respeto", agregó.

Videos de Youtube. En varios videos aparecidos en el sitio web YouTube, una persona que publicó bajo el nombre de Jared Lee Loughner critica al gobierno y la religión y pide una nueva moneda. No se sabe si es la misma persona que el sospechoso.

"El gobierno está usando control mental y lavado cerebral sobre las personas a través del control de la gramática. ¡No! No pagaré mis deudas con una moneda que no es respaldada por oro y plata ¡No! No confío en Dios", decía el autor del video.

El FBI indaga si el sospechoso del tiroteo es la misma persona que publicó los videos, según agentes federales.

En una breve reseña biográfica en el sitio, el autor de los videos escribe que asiste a escuelas de la zona de Tucson y que entre sus libros favoritos están "Mi Lucha" de Adolf Hitler, "El Manifiesto Comunista" de Karl Marx y "One Flew Over the Cuckoo's Nest" de Ken Kesey.

Giffords, quien está casada con un astronauta de la NASA, es considerada como una estrella en alza en el Partido Demócrata. Ella venció a un rival conservador y fue una de los pocos candidatos demócratas que sobrevivieron a la ofensiva republicana en las elecciones de noviembre.

Su estado ha estado en el centro de una tormenta política durante el último año, simbolizando la amarga división partidista en gran parte del país.

Todo comenzó cuando la gobernadora republicana Jan Brewer promulgó el verano pasado una ley para perseguir a los inmigrantes ilegales que fue propuesta por los conservadores.

La mayoría de los habitantes de Arizona respaldó la ley y muchos en la población hispana sintieron que era inconstitucional y que llevaría a la discriminación. Griffords dijo que la ley no haría nada por proteger la frontera ni detener el tráfico de drogas y armas

Dupnik, quien era amigo del juez John Roll, uno de los muertos, criticó el ambiente político en Arizona y el resto del país, y dijo que pudo haber tenido un papel en el tiroteo.

"Cuando vez a gente desequilibrada, como responden a la virulencia que sale de ciertas bocas que atacan al gobierno. La ira, el odio, la intolerancia que hay en este país se están volviendo vergonzosos", dijo Dupnik.

"Y, lamentablemente, creo que Arizona se ha convertido en una suerte de capital. Nos hemos convertido en La Mecca del prejuicio y la intolerancia", agregó.