A raíz del accidente del vuelo 4231 de Aeroméxico, en Durango (norte de México), todos se preguntan cómo fue posible que en un accidente de tales magnitudes no se haya producido ninguna víctima fatal. "Dentro de lo lamentable de este evento no tenemos información, hasta este momento, de pérdidas humanas", anunció el director de la compañía Aeroméxico, Andrés Conesa.

Destreza humana. Según Conesa, la oportuna actuación de tripulantes y los pasajeros fue clave en el positivo desenlace del accidente. Del mismo modo, medios locales han resaltado la destreza y heroísmo del piloto Carlos Galván y del resto de la tripulación.

 

 

Ángulo y momento indicado. Otro factor que influyó fue la posición horizontal en que quedó el avión, lo que permitió el despliegue de los toboganes de emergencia antes de que comenzara el incendio, aseguró el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro. Asimismo, según expertos, el hecho de que el fuselaje se conservara en buenas condiciones sumó para que los pasajeros lograran abandonar el avión justo a tiempo.

Heridos evolucionan favorablemente. Por su parte, los 18 heridos que dejó el accidente, y que permanecen hospitalizados, evolucionan favorablemente. Una niña con quemaduras de primero y segundo grado es uno de los heridos de mayor gravedad, mientras que el piloto del avión se encuentra en estado estable, después de haber sido operado en la noche del martes.

Causas del incidente. Todo parece indicar que el avión fue impactado por una ráfaga de viento que lo hizo descender bruscamente cuando despegaba e hizo que tocara tierra con el ala izquierda. Según afirmó el gobernador de Durango, el golpe del ala sobre el suelo provocó que se desprendiera el motor del lado izquierdo.La aeronave del vuelo 4231 de Aeroméxico se desplomó ya fuera de la pista, desplazándose sobre el terreno y quedando a unos 300 metros de la misma. A bordo viajaba un total de 103 personas: 99 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación. De los 99 pasajeros, 88 son adultos y 11 niños.