Seúl. Corea del Norte podría realizar una tercera prueba atómica el próximo año para fortalecer las referencias de su próximo líder, mientras las posibilidades de negociaciones bilaterales con Seúl son mínimas, dijo este viernes un reporte del ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano.

El reporte regular de una institución de investigación del ministerio fue publicado un día después de que Pyongyang prometió una "guerra santa" nuclear después de que Corea del Sur prometió "no tener piedad" si es atacada, y realizó un gran ejercicio militar cerca de la frontera.

Corea del Norte, que realizó pruebas nucleares en 2006 y 2009, aún debe mostrar que tiene un arma que alcance su blanco como parte de su programa nuclear de plutonio, pero una tercera prueba elevaría aún más las tensiones en la dividida península y remecería a los mercados mundiales.

Expertos nucleares también han dicho que esperan una tercera prueba pronto, mientras que medios surcoreanos informaron anteriormente este mes que Corea del Norte estaba excavando un túnel como preparación para un ensayo.

"Existe una posibilidad de que Corea del Norte realice su tercera prueba nuclear para buscar mejorar su capacidad de producción de armas atómicas, lo que mantiene elevadas las tensiones y promueve la situación de Kim Jong-un como el próximo líder", dice el reporte, refiriéndose al hijo menor de Kim Jong-il.

"Las tensiones entre ambas Coreas permanecerán altas debido a que aún hay muchas oportunidades de que hayan ataques norcoreanos contra Corea del Sur. Las opciones de una cumbre entre los líderes de ambos bandos parecen pocas", dijo el instituto, según un resumen del reporte.

El análisis para 2011 fue escrito por el Instituto de Asuntos Extranjeros y Seguridad Nacional, dirigido por el ministerio de Relaciones Exteriores.

Las hostilidades han aumentado hasta su peor nivel desde la Guerra de Corea a comienzos de la década de 1950, después de un letal enfrentamiento naval en marzo y de que Corea del Norte lanzara artillería contra una isla surcoreana el mes pasado.

Sin embargo, el riesgo de una guerra abierta es bajo, y las amenazas de destrucción de Corea del Norte son principalmente retóricas.

La táctica de Corea del Norte de jactarse de sus avances nucleares busca reanudar las negociaciones entre sí misma, Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos, de las que espera obtener concesiones, dicen analistas.

"Algún tipo de reunión entre los miembros de las negociaciones a seis bandas podría realizarse durante el 2011 para discutir el enriquecimiento de uranio de Corea del Norte, pero las opciones son muy bajas para que se logren avances significativos", afirmó el instituto.

Los involucrados en el proceso a seis bandas dicen que quieren reanudarlo, pero entre ellos hay puntos de partida que difieren ampliamente.

China, el mayor aliado de Corea del Norte y un patrocinador financiero clave, ve al foro como el mejor lugar para iniciar el diálogo, pero Seúl, Washington y Tokio dicen que primer se necesitan pruebas de que Pyongyang está comprometida a desmantelar sus obras nucleares.