Corea del Sur aplicará una reacción “durísima”, si se produce una provocación de parte de Corea del Norte, nación que decretó el estado de guerra con su vecina del sur, advirtió el gobierno de Seúl.

“Si se plasma una provocación, movilizaremos no solo nuestra fuerza militar, sino también la estadounidense para suprimirla (a Corea del Norte) de un sólo golpe”, afirmó el ministro de defensa surcoreano, Kim Kwan-jin.

En un seminario con la presencia de otros funcionarios del gobierno y de miembros del partido gobernante (Saenuri), Kim, según lo transcribe la prensa local, no descarta la posibilidad de “una provocación armada” por parte de sus vecinos comunistas.

Corea de Norte anunció que ha entrado en “estado de guerra” y advirtió de un “combate a gran escala” fuera de la región, a través de un comunicado de la agencia estatal norcoreana KCNA.

“Desde ahora, las relaciones Norte-Sur entrarán en estado de guerra y los asuntos que surjan entre el Norte y el Sur serán tratados de acuerdo con ello”, señaló el régimen.

En su habitual tono belicista, los medios norcoreanos publicaron que su líder Kim Jong-un ordenó tener preparados sus misiles para atacar en “cualquier momento” intereses de Estados Unidos y Corea del Sur.