Seúl. Cien ancianos surcoreanos sobrepasaron la custodiada frontera con Corea del Norte este sábado para reunirse con familiares de los que fueron separados tras la guerra en la península de 1950 a 1953, pese a las tensiones entre ambos bandos.

Las reuniones, que también involucran a 100 norcoreanos que buscan a parientes que residen en Corea del Sur, se llevarán a cabo durante siete días y parecen reflejar una leve distensión en las relaciones entre los rivales desde el hundimiento de un buque de la Marina surcoreana en marzo.

Guardias armados intercambiaron fuego el viernes en la zona militarizada, una de las fronteras más fuertemente armadas del mundo, dos semanas antes de que los líderes de las 20 economías desarrolladas y emergentes (G-20) inicien una cumbre en Seúl, situada unos 100 kilómetros del custodiado límite.

No estuvo claro quién estuvo detrás del tiroteo, que involucró un total de apenas cinco disparos.

Cien surcoreanos y miembros de sus familiares cruzaron hacia el Estado comunista e ingresaron a la localidad vacacional de Monte Kumgang.

Los reencuentros, que se llevan a cabo por primera vez en más de un año, comenzaron en el 2000 como un símbolo de acercamiento luego de una reunión entre los líderes de los países rivales hace un año que llevó a medidas políticamente conciliatorias.

El hundimiento de la corbeta surcoreana Cheonan y la muerte de 46 marinos sigue siendo el mayor obstáculo a una mejora en las relaciones, mientras Seúl dice que no regresará a las negociaciones con Pyongyang hasta que reconozca su responsabilidad en el ataque.

Corea del Norte niega estar involucrado.

En las últimas décadas, más de 20.000 surcoreanos se han reunido brevemente con sus familiares, pero el tiempo se está agotando para muchos de los 80.000 ciudadanos que esperan por una oportunidad para ver de nuevo a miembros de su familia.