Mediante la sentencia T-276 de 2012, la Corte Constitucional avaló la adopción de dos menores de edad al periodista estadounidense Chandler Burr, quien se vio inmerso en un lío legal en Colombia luego de admitir su condición de homosexual, lo que provocó que el Instituto de Bienestar Familiar le quitara la custodia de sus hijos adoptivos.

En el trascendental fallo, el alto tribunal da la legitimidad de la adopción individual por parte de personas homosexuales, pues el argumento de la sentencia es que la orientación sexual del adoptante no puede ser considerada como un factor de riesgo para los derechos de los niños adoptados.

Además, esta sentencia asegura la estabilidad jurídica de la situación de esta familia que, aunque ya están reunidos desde diciembre de 2011, jurídicamente continuaban en espera de este pronunciamiento por parte de la Corte.

Para la Corte Constitucional, en estos casos prima la estabilidad de los niños adoptados, por lo que consideraron que en el caso de Blurr este demostró con creces que se le podía darles alimentación, bienestar, salud y educación, además de amor y un cuidado en Estados Unidos.

Concluye que el ICBF no contaba con evidencia de que los hijos de Burr estuvieran en riesgo y criticó que la Subdirectora de Adopciones del ICBF hubiese dado “por sentado que la orientación sexual del peticionario habría podido afectar el resultado del proceso de adopción o generaba una amenaza sobre los derechos de los niños”, sin explicar nunca “las razones en las que se basaron sus conclusiones”.

Vale recordar que en Colombia una persona soltera, sin importar su condición sexual, puede adoptar menores de edad. Pero cuando Burr dio a conocer que es homosexual, le negaron la entrega de sus hijos, de quienes el norteamericano ya tenía custodia, hecho que causó gran polémica y debate en el ámbito social, cultural, político y de derecho en Colombia.

La Corte encontró que la única afectación a los derechos de los hijos de Burr se derivó de las propias determinaciones adoptadas por el ICBF, pues fue la separación de su padre lo que puso en riesgo la estabilidad emocional de los niños y no la orientación sexual de su padre y que incluso se constató que los niños manifestaron su deseo de estar con su papá, pero su opinión no fue tenida en cuenta por el Instuto.

La Corporación encontró que el único riesgo y vulneración de sus derechos que sufrieron los hijos adoptivos del estadounidense cuando se les alejo de su hogar adoptivo, “poniendo en riesgo su estabilidad emocional”.

Con esta decisión se pone punto final al largo periplo judicial que tuvo que enfrentar Blurr, luego de que en diciembre de 2011, el ICBF le retirara la custodia de los niños de 11 y 13 años.

El caso Blurr. El pasado 12 de diciembre, después de realizar una profunda evaluación sobre la jurisprudencia colombiana en este tipo de casos, un juez de Bogotá ordenó la entrega de la custodia de los menores a Chandler Blurr argumentando que la condición y orientación sexual de una persona no es argumento para quitar o negarle la custodia. .

En la decisión se menciona además que los dos menores de 10 y 13 años ya le dicen “papá, han viajado con él y vivieron en su casa durante un mes”, en Estados Unidos y en este tiempo tuvieron un trato digno por parte del periodista estadounidense.

Por orden del Bienestar Familiar, un grupo de psicólogos hicieron una evaluación a los niños y las condiciones de Burr, comprobando que los menores de edad no presentaban oposición alguna sobre la condiciones sexual de su padre adoptante.

Ante el diagnostico de los psicólogos, la juez de familia ordenó a Bienestar Familiar que regrese a los menores al periodista norteamericano, acatando las normas de no discriminación y atendiendo que los niños manifestaron la voluntad de permanecer con Burr.

Vale recordar que en Colombia una persona soltera, sin importar su condición sexual, puede adoptar menores de edad. Pero cuando Burr dio a conocer que es homosexual, le negaron la entrega de sus hijos, de quienes el norteamericano ya tenía custodia, hecho que causó gran polémica y debate en el ámbito social, cultural, político y de derecho en Colombia.

En su momento, Burr aseguró que a su llegada al país, en el ICBF “me dijeron inicialmente que sólo porque soy gay y luego que porque era un peligro”.