Charlotte. La policía de Charlotte, en Carolina del Norte, Estados Unidos, enfrentaba una creciente presión el sábado para difundir las grabaciones de la muerte de un hombre negro que alentó disturbios esta semana, después de que la cuarta noche de protestas culminó de forma pacífica bajo la vigilancia de tropas de la Guardia Nacional.

La muerte de Keith Scott, de 43 años, el martes a manos de la policía forma parte de una serie de incidentes mortales en todo Estados Unidos en los últimos años en los que ha estado involucrada la policía y afroamericanos.

Las circunstancias del tiroteo en el que murió Scott, que incluyen el hecho de si el fallecido portaba un arma de fuego como ha dicho la policía, han sido objeto de un intenso escrutinio, el que aumentó el viernes cuando la familia del afroamericano dio a conocer un video grabado con un teléfono móvil del violento enfrentamiento.

A pesar de ello, la policía se ha negado a divulgar las grabaciones de las cámaras del vehículo policial y de los propios policías sobre el incidente, argumentando que su liberación inmediata podría poner en peligro la investigación.

Cientos de manifestantes salieron a las calles de Charlotte el viernes por la noche sosteniendo pancartas que pedían "muestren las grabaciones". No hubo enfrentamientos violentos como los de otras noches y la policía no hizo cumplir un toque de queda.

Otra manifestación estaba programada en Charlotte el sábado por la tarde, donde se espera que los asistentes renueven sus llamados a que la policía dé a conocer los videos.

Un video de dos minutos grabado por la esposa de Scott y entregado el viernes a los medios de comunicación de Estados Unidos muestra los acontecimientos que llevaron a los disparos, pero no el tiroteo en sí.

En el video, se puede escuchar a la mujer pidiendo a los oficiales de policía detener el fuego mientras se enfrentaban a su marido, que estaba en un vehículo estacionado afuera de un complejo de departamentos de Charlotte.