Islamabad. Una mujer cristiana condenada a muerte en Pakistán por cargos de blasfemar contra el Islam dijo este sábado que había sido acusada falsamente por sus vecinos debido a una disputa personal y pidió al presidente que la indulte.

Asia Bibi, madre de cuatro niños, es la primera mujer sentenciada a muerte bajo la controvertida ley sobre blasfemia de Pakistán, que según grupos de derechos humanos es a menudo usada por extremistas religiosos y pakistaníes comunes para vengarse por riñas personales.

La campesina de 36 años fue puesta bajo custodia policial en junio del año pasado y sentenciada por una corte menor el 8 de noviembre. Ha estado en prisión desde entonces, con su caso llamando la atención de la prensa internacional y de grupos de derechos humanos.

"Le dije a la policía que no cometí una blasfemia y que esta es una acusación falsa, pero ellos no me escucharon", afirmó Bibi a periodistas luego de reunirse con Salman Taseer, gobernador de la provincia central de Punjab donde está arrestada.

"Tengo niños pequeños. He sido implicada por error en este caso falso", dijo en la prisión, cubierta con un velo que sólo revelaba sus ojos.

Taseer dijo que llevaría el caso de Bibi al presidente Asif Ali Zardari, quien tiene la autoridad constitucional para indultarla.

"Dios quiera que su apelación sea aceptada", sostuvo, agregando que había estudiando el caso de la mujer y determinó que no ha cometido una blasfemia.

"Ella es una mujer cristiana indefensa. No puede defenderse legalmente porque no tiene recursos. Implicar a minorías indefensas en esos casos equivale a ridiculizar la constitución de Pakistán", indicó Tasseer.