La Habana. Cuba liberará a dos de los 13 presos políticos que permanecen en prisión al no aceptar ser exiliados como parte de un acuerdo con la Iglesia, dijo el sábado el Arzobispado de La Habana, que precisó que uno de ellos se quedará en la isla y el otro viajará a España.

Treinta y nueve disidentes de un grupo de 52 condenados en el 2003 a penas de entre 6 y 28 años aceptaron exiliarse y fueron liberados progresivamente tras el histórico pacto en mayo entre la Iglesia y el gobierno cubano.

Los trece restantes que no aceptaron emigrar han permanecido en prisión pese a que el plazo inicial de tres o cuatro meses dado por la Iglesia venció la pasada semana provocando quejas entre disidentes y familiares.

"Arnaldo Ramos Lauzurique saldrá con licencia extrapenal por razones humanitarias permaneciendo en Cuba. Mientras que Luis Enrique Ferrer se trasladará a España", dijo el Arzobispado de La Habana en una nota emitida este sábado en el sitio digital www.iglesiacubana.org.

Ferrer, que estaba entre los 13 que no aceptaban viajar, había condicionado inicialmente su salida del país a una petición formulada a las autoridades para que entregaran su vivienda a sus familiares que permanecen en Cuba.

Más temprano, Lidia Lima, esposa de Ramos Lauzurique, de 68 años y condenado en el 2003 a 18 años de prisión, dijo que el cardenal cubano Jaime Ortega le informó que su marido sería liberado.

"Estoy muy contenta, yo lo que tengo es deseos de que esté aquí en su casa", dijo Lima tras confirmar que su esposo también fue avisado de su liberación.

Otros 14 opositores fuera del grupo de los 52 fueron también excarcelados en las últimas semanas y emigraron con sus parientes.

Excarcelaciones. El anuncio de la próxima liberación de otros dos disidentes del grupo de los 52, llega a casi una semana de cumplirse el plazo de tres o cuatro meses dado por la Iglesia Católica tras el diálogo con el presidente Raúl Castro.

El gobierno, en cambio, no precisó hasta ahora las fechas para concluir el proceso de excarcelación del medio centenar de disidentes condenados en 2003.

El retraso en el plazo dado por la Iglesia provocó reacciones del grupo de familiares de los presos políticos Damas de Blanco que se reunieron esta semana con diplomáticos europeos y autoridades católicas.

La demora provocó además que Diosdado González, uno de los 13, entrara en huelga de hambre que depuso luego que la Seguridad del Estado le informó que sería liberado en 15 días o un mes.

"Estamos muy contentos porque a menos de 24 horas de la reunión con el cardenal (Jaime) Ortega, ya empezamos a ver los resultados", dijo a Reuters Bertha Soler, una de la líderes de las Damas de Blanco.

Las liberaciones han sido aplaudidas por la comunidad internacional, pero Estados Unidos aclaró que espera más avances en derechos humanos para flexibilizar sus sanciones contra Cuba.