La Habana, Xinhua. Los cubanos celebran este martes la Navidad en medio del disfrute de un día de asueto como es ya tradicional desde que fuera decretado en 1998 por las autoridades.

La fecha de conmemoración del nacimiento de Jesucristo es aprovechada por los habitantes de la isla, en su mayoría, para quedarse en casa, junto con la familia, luego del disfrute de la "Noche Buena".

La noche del 24 de diciembre, las familias se reúnen para cenar el plato típico cubano: frijoles negros, arroz, tomate, yuca y, lo fundamental, carne de cerdo, acompañado de cerveza o ron.

Estas celebraciones fueron suspendidas en 1970, cuando a finales de año se convocó a una gran movilización nacional de respaldo a la zafra azucarera para obtener 10 millones de toneladas de crudo.

En respuesta a la convocatoria, unos 300.000 hombres y mujeres fueron desplazados de los centros de trabajo hacia el campo, por lo que se decidió suspender el carácter feriado de la Navidad y los actos conmemorativos del triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero.

A partir de entonces se mantuvieron las movilizaciones masivas hacia el campo cada fin de año con el objetivo de mantener los niveles óptimos de producción azucarera, en medio de las dificultades económicas derivadas del bloqueo de Estados Unidos a la isla.

Sin embargo, en 1998, tras la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, se decretó de nuevo feriado el 25 de diciembre, atendiendo al nuevo carácter laico otorgado al Estado y a dejar de constituir una necesidad imperiosa la movilización de cientos de miles de personas en diciembre para la zafra.