Halifax, Canadá. La tormenta tropical Earl, apenas una sombra del poderoso huracán que atemorizó a la costa este de Estados Unidos esta semana, golpeó el sábado el litoral atlántico de Canadá con fuertes vientos, oleaje e intensas precipitaciones.

Se prevé que el centro de la tormenta llegue a la costa de Nueva Escocia a media mañana, dijeron autoridades canadienses, advirtiendo que los vientos aún podrían llegar a niveles de huracán en partes de la provincia.

El Centro Nacional de Huracanes estadounidense (CNH), con sede en Miami, reportó a las 8.00 hora del este (1200 GMT) que la tormenta tenía vientos máximos sostenidos de 70 millas por hora (110 kilómetros por hora), apenas por debajo de la intensidad de huracán. Sin embargo, meteorólogos canadienses dijeron que según sus cálculos Earl tenía fuerza de ciclón de categoría 1, dado que sus vientos alcanzaban los 120 kilómetros por hora.

Se reportaron cortes de energía a lo largo de la costa de Nueva Escocia. Earl provocaba fuertes lluvias y poderosas ráfagas de viento en algunas zonas de Nueva Inglaterra mientras se dirigía a Canadá, pero ha provocado menos daños de los previstos en su trayectoria hacia el noroeste desde Carolina del Norte.

El CNH advirtió que Earl -aunque ya no tiene la capacidad de regresar cerca de su máximo como tormenta categoría 4 en la escala Saffir-Simpson de cinco niveles- aún podría provocar fuertes oleajes e inundaciones en zonas localizadas.

A las 8.00 hora del este (1200 GMT), el centro de Earl se ubicaba unas 40 millas (65 kilómetros) al sur de cabo Sable, en Nueva Escocia.

Las refinerías petroleras, plataformas de perforación y plantas de energía nuclear a lo largo de la costa Atlántica monitoreaban la trayectoria de Earl.

La empresa EnCana Corp anunció que suspendió las perforaciones y sacó al personal de una plataforma en Nueva Escocia, Canadá. Imperial Oil Ltd cerró su refinería en Dartmouth, Nueva Escocia, como precaución. Exxon Mobil dijo que había evacuado a su personal no esencial de su yacimiento Sable costa afuera en Nueva Escocia. ConocoPhillips dijo que implementó planes de respuesta a huracanes en sus refinerías en Linden, Nueva Jersey, y en Trainer, Pensilvania, pero sus operaciones no se vieron afectadas.

Avance por costa este de Norteamérica. Muchos residentes y dueños de negocios en Cabo Cod, Massachusetts, y las islas de Martha's Vineyard y Nantucket reforzaron sus ventanas en las últimas horas, preparándose para lo peor. La Guardia Costera cerró todos sus puertos en el sureste de de Massachusetts y Rhode Island hasta después del paso de la tormenta.

Decenas de vuelos fueron cancelados en la zona, tropas de la Guardia Nacional estaban en alerta y se destinó a equipos de emergencia de las compañías de electricidad para responder a cualquier corte de energía.

Altas olas golpearon Nantucket y Martha's Vineyard, informaron medios locales. Algunas calles en el centro de Nantucket se inundaron mientras las islas recibían fuertes lluvias.

Cortes relacionados a la tormenta dejaron sin electricidad zonas de Carolina del Norte hasta Connecticut, dijo el Departamento de Energía de Estados Unidos. Unos 3.300 clientes fueron afectados, lo que muestra el leve impacto de lo que parecía ser una monstruosa tormenta.

Ninguna tormenta había amenazado una zona tan amplia de la costa de Estados Unidos desde el huracán Bob en 1991. Pero mientras Earl avanza hacia Canadá, los residentes de la costa este de Estados Unidos pueden ahora respirar con tranquilidad.