Sana/Aden.  Decenas de miles de manifestantes que demandan el fin del gobierno de 32 años del presidente Ali Abdullah Saleh en Yemen se unieron este lunes a las protestas, mientras que tres soldados y un policía murieron en escaramuzas en el sur del país.

Testigos dijeron que unas 5.000 personas que pasaron la noche en las calles cerca de la Universidad de Saná gritaron: "Tenemos una demanda: la caída del opresor".

Las protestas contra Saleh, un aliado de Estados Unidos en la lucha contra la rama de Al Qaeda en Yemen, se han esparcido a lo largo del empobrecido país de la Península Arabe en manifestaciones que llevan más de un mes.

"Vete y llévate la corrupción contigo", gritaron los manifestantes en la capital del país.

En las norteñas ciudades de Ibb y Hudeida se reunieron miles de manifestantes, mientras que al menos 10.000 personas tomaron las calles en Taiz, 200 kilómetros al sur de la capital.

La oposición a Saleh, que antes enfrentaba una revuelta de musulmanes chiíes en el norte y a insurgentes secesionistas en el sur, se ha expandido a todo el país, alentada por los exitosos levantamientos en Egipto y Túnez.

Yemen está cerca de sufrir la desintegración del Estado. Una de cada dos personas tiene armas y el 40 por ciento de la población vive con menos de dos dólares al día, mientras que un tercio sufre de hambre crónica.

La violencia contra las fuerzas de seguridad ha crecido en los últimos días, aunque no está claro quién está detrás de los ataques.

Un funcionario local dijo que dos soldados murieron y 11 resultaron heridos el lunes en dos ataques de hombres armados en Makhzan, en la provincia de Abyan, de los que culpó a Al Qaeda.

Un oficial en la provincia de Hadramout dijo que un oficial de inteligencia murió el sábado tras recibir un disparo de hombres armados que huyeron en una motocicleta tras el ataque.