Sao Paulo. La deforestación de la Amazonia brasileña cayó un 53,6% en julio de este año frente al mismo mes del 2010, según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Especiales, que mostraron una pérdida de 224.94 kilómetros cuadrados de selva en el período.

La caída revierte una tendencia al alza registrada en los meses anteriores y que comenzó entre marzo y abril, cuando la deforestación subió un 472,9% en la comparación anual.

El alza llevó al gobierno a crear en mayo, cuando se divulgó la información, un gabinete de crisis para tratar el asunto.

Las medidas adoptadas incluyen la intensificación de la fiscalización por el Instituto Brasileño de Medioambiente y de Recursos Naturales Renovables (Ibama), con la colaboración de la Policía Federal, la Fuerza Nacional de Seguridad y las Secretarías de Medioambiente de los estados de la Amazonia.

En julio, según datos del sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (Deter), Mato Grosso, el mayor productor de soja y poseedor del mayor rebaño bovino del país, cayó al tercer lugar en la lista de estados que más destruyen la selva.

Mato Grosso lideró el alza en el período marzo y abril, y luego quedó por poco margen detrás de Pará. En julio, Rondonia se ubicó en la segunda posición.

Entre agosto del 2010 y julio del 2011, el sistema Deter detectó la destrucción de 2.654,44 kilómetros cuadrados de selva amazónica, un aumento de un 15,6% en relación al acumulado entre agosto del 2009 y julio del 2010.