Tegucigalpa. Los cinco migrantes hondureños testigos del masivo secuestro perpetrado el 16 de diciembre en Oaxaca, México, se reunirán este lunes con el vicecanciller Alden Rivera, al tiempo que se denunció otro secuestro masivo.

Los hondureños pondrán al tanto de lo sucedido ese día cuando un grupo armado abordó el tren en el que se conducían más de cien migrantes, de los que se supone unos 50 fueron secuestrados.

Rivera se trasladó para la capital azteca para apoyar a los hondureños que denunciaron el hecho, junto a otros ocho centroamericanos que lograron escapar del secuestro.

El vicecanciller dijo que los nombres de las personas se mantendrán en secreto para garantizar su seguridad.

Ellos pueden decidir si se quedan en ese país para apoyar en la investigaciones o si se retornan a Honduras, explicó el funcionario.

Otro objetivo de esta comisión es solicitar al gobierno mexicano que se hagan las acciones correspondientes para evitar que se repita la historia de Tamaulipas.

El 22 de agosto de este año unos 72 migrantes de cinco nacionalidades fueron acribillados presuntamente por el grupo denominado Los Zetas, luego que los secuestraran mientras viajaban en un tren. 23 de los muertos eran hondureños.

La cónsul de Honduras en Tapachulas, Patricia Yamilet Villamil Perdomo, pidió a los migrantes evitar cruzar el estado de Oaxaca, pues por las investigaciones que realiza el gobierno mexicano, el peligro es más latente que nunca.

Prueba de eso es que en las últimas horas se denunció la probabilidad de que otro secuestro se haya perpetrado, aunque la autoridades aún investigan el hecho.

Otro secuestro en Oaxaca. Según reportes enviados desde México a El Heraldo, un grupo de hombres armados perpetró otro presunto secuestro masivo de migrantes la madrugada de este miércoles.

Este grupo viajaba en el ferrocarril de carga en el tramo Ixtepec-Matías Romero, Oaxaca. En el mismo habría fallecido un salvadoreño al intentar huir, denunció el director del albergue Hogar de la Misericordia, Heyman Vázquez Medina.

El sacerdote explicó que el fallecido fue identificado como Tomás Ferman Pineda, quien viajaba con su sobrino en el tren que salió de Ixtepec a las 12:00 de la noche con más de 150 inmigrantes a bordo, con destino a Medias Aguas, Veracruz.

De acuerdo al relato de uno de los testigos que se encuentra bajo protección, un grupo de hombres que portaban pistolas obligó a los "sin papeles" a bajar del ferrocarril cuando este llevaba como media hora de haber salido de Ixtepec.

"Nosotros íbamos como nueve entre los aproches de los furgones, cuando del techo bajaron los hombres con pistolas, nos empezaron a patear y a bajarnos del tren. Yo me aventé y corrí entre los matorrales, solo escuchaba los gritos de mujeres", relata el migrante de 44 años de edad, quien viajaba con su sobrino del cual desconoce su paradero.

El salvadoreño, quien trabajaba de guardia en una empresa de seguridad, contó que caminó por las vías del ferrocarril hasta llegar a Ixtepec, Oaxaca, donde pidió el apoyo de un policía que se burló de él.

Abundó que considera que los secuestradores son de origen mexicano y centroamericano por el acento de la voz.

Consultado sobre si escuchó disparos respondió que "no, solo gritos de dolor, de mujeres gritando, llorando".

El cuerpo del migrante salvadoreño, de unos 40 años de edad, fue localizado la tarde del jueves, de acuerdo a la averiguación previa 646/MR/2010, en un rancho cercano a la población Paso Real, perteneciente a San Juan Guichicovi, en el tramo carretero Matías Romero-Palomares, cerca de un puesto de control militar conocido como Las Malvinas.

El Heraldo se comunicó con autoridades de la cancillería quienes dijeron que no tenían información oficial de este segundo secuestro.

Piden rescate. El padre Alejandro Solalinde, del refugio a donde llegó el primer grupo de migrantes que huyeron del secuestro, dijo que los presuntos raptores ya han comenzado a ponerse en contacto con los familiares de los migrantes para exigirles un rescate por su libertad.

Señaló que hace dos días "una mujer familiar de los que escaparon reportó que habían recibido una llamada de Oaxaca para pedirles dinero". Entre tanto las autoridades mexicanas, a través de la Cancillería, ordenaron a las autoridades competentes "intensificar" las investigaciones, luego que Honduras y El Salvador dejarán entrever poco interés de ese gobierno por atender el asunto.

Inaceptable indiferencia de México: Ricardo Álvarez. El presidente del Comité Central del Partido Nacional, Ricardo Álvarez, calificó de inaceptable la indiferencia del gobierno de México ante el secuestro de 50 migrantes en Oaxaca.

El alcalde capitalino exigió que las autoridades de ese país del norte presten la atención debida a este caso y rescaten a los centroamericanos secuestrados.

Álvarez considera que las autoridades mexicanas han sido indiferentes y no le han dado la importancia al caso y demandó "respetar sus derechos humanos y castigar a los culpables de este crimen que afecta hondureños, guatemaltecos y salvadoreños".

Dijo que este no es un caso cualquiera, son vidas de hombres y mujeres que buscan un futuro digno, porque en sus países se les ha negado, por eso no es aceptable la indiferencia de México.