Dos mexicanos que se hacían pasar como periodistas fueron detenidos el miércoles en el estado mexicano de Veracruz, junto con 20 migrantes originarios de Honduras y El Salvador.

Los dos sujetos resultaron ser traficantes de ilegales y misteriosamente lograron “burlar” dos retenes de la Policía Federal Preventiva (PFP), siendo detenidos finalmente sobre la carretera Coatzacoalcos-Villahermosa por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

Difícil de creer fueron los hechos que se suscitaron el miércoles, luego de que padre e hijo, originarios del Estado de México y cuyos nombres responden al de Fidencio Cisneros Perea, de 60 años, así como Alejandro Cisneros Moreno, de 44 años de edad, desaparecieran como arte de magia frente a las narices de los uniformados.

Y es que ambos sujetos viajaban a bordo de un camión tipo Torton de color rojo quemado, con placas de circulación 231-DH-9 del Servicio Público Federal, trayendo consigo un cargamento de ilegales tanto de El Salvador como de Honduras, los cuales hacían un total de 20 personas.

Eran 11 hombres y 9 mujeres que días antes habían salido de su país en busca del sueño americano y una mejor vida e hicieron tratos con una red de traficantes a la que pagaron cantidades que van de los mil 500 hasta los 2 mil 500 dólares por persona.

Una vez que los indocumentados pisaran territorio mexicano, un coyote los guiaría hasta el camión que tendrían que abordar en el Estado de Tabasco, específicamente en Cárdenas, donde obviamente ya los esperaría el chofer y su acompañante.

De allí partirían hasta llegar a Puebla y posteriormente a la ciudad de México, donde otras personas de la misma banda de traficantes se encargarían finalmente de cruzarlos a los Estados Unidos y repartirlos en diferentes ciudades.

Sin embargo, el tan anhelado sueño se vio interrumpido a pesar de que tenían vía libre al menos por parte de la PFP, pues estos no vieron al tan grande y pesado camión que por lógica atravesó el equipo sofisticado de rayos gama, tanto del retén que mantienen cerca de la Venta Tabasco, como del que se encuentra en Nuevo Teapa Veracruz.

No obstante, al llegar justo al kilómetro 17 de la carretera federal Costera del Golfo 180, fueron elementos de la Policía del Estado, al mando del delegado Francisco Javier Gómez López, quienes deciden marcarle el alto total a la unidad con capacidad de 20 toneladas.

Lo anterior, puesto que debajo de las placas delantera y trasera traían rótulos que decían (Prensa), situación que les pareció sospechoso aunado a que el conductor no se detuvo, desatándose de esta forma una persecución que casi termina en tragedia, ya que el camión en varias ocasiones intentó sacar de la cinta asfáltica a la patrulla.

Afortunadamente no pasó a mayores y los policías estatales lograron capturar a Fidencio y Alejandro, quienes en todo momento aseguraban ser periodistas, incluso mostraron sus identificaciones, pero estas eran falsas.

De igual forma, los elementos policiacos de la región XII aseguraron a los indocumentados que viajaban en el interior, trasladándolos a la delegación y de inmediato poniéndolos a disposición de las autoridades competentes en la ciudad de Acayucan.