Sidney. Las posibilidades de encontrar las cajas negras que expliquen el misterio del vuelo MH370 bajan a medida que pasan los días desde que desapareció el pasado 8 de marzo en el océano Índico. Así lo indican cada vez con mayor claridad fuentes militares estadounidenses.

El capitán Mark Matthews, de la Marina estadounidense, dijo este domingo que es prácticamente imposible, ya que el localizador del dispositivo tiene entre 30 y 45 días de batería, en el área de 319.000 kilómetros cuadrados donde se busca el avión.

"Todo depende de lo efectivos que seamos reduciendo el área de búsqueda", dijo Matthews, quien participó en el rastreo del vuelo 447 de Air France siniestrado en el océano Pacífico en 2009. A la tarea se suma en tres días más el navío australiano "Ocean shield", que lleva un detector de cajas negras y un vehículo submarino no tripulado.

Para entonces habrán pasado 24 días desde que desapareció el Boeing 777 de Malaysian Airlines. Autoridades australianas confirmaron que los objetos recuperados este sábado en las aguas frente a las costas de Australia occidental no pertenecen al avión malasio.

La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA, por sus siglas en inglés), que coordina la búsqueda multinacional del avión a unos 1.850 kilómetros al oeste de la ciudad de Perth, explicó que es más probable que estos objetos recogidos por un barco chino sean basura o artículos de pesca. Durante el fin de semana han participado en la búsqueda nueve aviones militares de Australia, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Malasia, Canadá y Japón, además de uno civil.

A ello se suma el buque australiano "Success" y tres naves de China, además de otros seis barcos que se unieron más tarde para buscar los objetos avistados por los aviones desde hace dos días, según AMSA. Asimismo, el buque australiano "Toowomba", que partió este sábado de Perth, arribará en unos tres días a la zona designada.

El vuelo MH370 de Malaysia Airlines despegó de Kuala Lumpur con 239 personas a bordo rumbo a Pekín en la madrugada del 8 de marzo y desapareció de los radares civiles de Malasia unos 40 minutos después de despegar.

Su desaparición desencadenó una operación internacional sin precedentes en la que 26 países han ido modificando las zonas de búsqueda desde el golfo de Tailandia en el Mar del Sur de China, al Estrecho de Malaca y las Islas de Andamán hasta situarla en el Índico.

Las cajas negras ayudarían a explicar la desaparición del vuelo, del que sólo se sabe que alguien desvió de su ruta Kuala Lumpur-Pekín después de que se cortaran los sistemas de comunicación.

El avión transportaba 227 pasajeros, incluidos siete menores, y una tripulación de 12 malasios.