Puerto Príncipe. Los disturbios contra las Naciones Unidas en la ciudad haitiana de Cap-Haitien, interrumpieron los esfuerzos internacionales por combatir una creciente epidemia de cólera, lo que elevó el riesgo de infección y muerte en el norte, indicaron este miércoles trabajadores de ayuda humanitaria.

La epidemia, que hasta el momento ha causado 1.110 muertes y dejado 18.382 enfermos según datos del lunes, agravó la miseria en el país caribeño que lucha por recuperarse del gran terremoto de enero y prepararse para las cruciales elecciones del 28 de noviembre.

Durante los disturbios del lunes y el martes en la ciudad norteña, los manifestantes -algunos con armas de fuego- atacaron a las fuerzas de paz de Naciones Unidas.

También bloquearon los caminos con barricadas en llamas, evitando así que los pacientes llegaran a los hospitales y deteniendo la distribución de ayuda y medicamentos. Cap-Haitien estaba más tranquilo el miércoles. Pero aún había escombros en los caminos.

La prensa local reportó que había cadáveres de víctimas del cólera abandonados en las calles de la ciudad, que posee cerca de un millón de habitantes, donde las agencias humanitarias luchan por contener el brote más letal de la epidemia de cólera, que lleva un mes en Haití.

Los manifestantes culparon a los soldados de paz nepalíes de llevar el cólera al país, acusación negada por la misión de la ONU en Haití.

"Tenemos que llevarle ayuda a estas personas ahora y estos disturbios están demorándolo", dijo a Reuters Julie Schindall, portavoz de la caridad internacional Oxfam.

Schindall señaló que se estaba perdiendo tiempo vital para combatir una enfermedad diarreica de acción rápida, en la que horas podían hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

"Cada día que perdemos implica que los hospitales se quedan sin suministros, los pacientes no son tratados y la gente sigue ignorante sobre el peligro que enfrentan", dijo el coordinador humanitario de la ONU en Haití, Nigel Fisher, en un comunicado.

El cólera se contagia por el agua y la comida contaminada, pero si es diagnosticado de forma temprana puede ser tratado fácilmente mediante fluidos de rehidratación oral. Sin tratamiento, puede provocar la muerte en horas.

Los disturbios, que causaron la muerte de al menos dos personas y dejaron decenas de heridos contando a los soldados nepalíes que fueron apedreados en la ciudad central de Hinche, elevaron la tensión antes de los comicios en el Estado más pobre del hemisferio occidental.

Sin embargo, el gobierno haitiano no ha buscado posponer la votación y la ONU, que posee una fuerza de paz de 12.000 efectivos en Haití, dice que las condiciones logísticas, técnicas y de seguridad están en orden para realizar las elecciones.

El presidente René Preval llamó a la calma y dijo que los disturbios sólo entorpecerían los esfuerzos para ayudar a las víctimas del cólera.
"Ni la quema de neumáticos, ni lanzando piedras o botellas, ni disparar puede matar el germen del cólera", dijo en un discurso en la noche del martes.