Kampala. Supuestos islamistas somalíes efectuaron dos ataques con bombas que dejaron al menos 64 muertos en la capital de Uganda entre quienes observaban la final del Mundial de fútbol en un restaurante y en un club deportivo, dijeron este lunes autoridades locales.

Las sospechas recayeron en el grupo rebelde Al Shabaab, que dice estar ligado con Al Qaeda, luego de que la cabeza cercenada de un supuesto atacante suicida somalí con bomba fue hallada en uno de los lugares atacados.

Las explosiones se produjeron este domingo en dos bares repletos con fanáticos del fútbol que observaban los últimos momentos de la final del Mundial Sudáfrica 2010 en un restaurante de temática etíope y en un club de rugby en Kampala.

Milicianos del grupo somalí Al Shabaab, inspirado en Al Qaeda, habían amenazado con atacar en Uganda por haber enviado fuerzas de paz al anárquico país para apoyar a su Gobierno pro-occidental.

"En uno de los lugares, investigadores identificaron una cabeza cercenada de un ciudadano somalí, que sospechamos podría haber sido un atacante suicida con bomba", dijo el portavoz del Ejército Felix Kulaije.

"Sospechamos que se trató de Al Shabaab porque han estado prometiendo esto desde hace tiempo" declaró Kulaije este lunes.

Nadie se adjudicó la responsabilidad de las explosiones hasta el momento.

Un comandante de Al Shabaab en Mogadiscio alabó los ataques pero admitió que no sabía si su grupo había sido responsable de ellos.

"Uganda es un gran país infiel que apoya al autodenominado Gobierno de Somalia", dijo el jeque Yusuf Isse, un comandante de Al Shabaab en la capital somalí.

"Sabemos que Uganda está contra el Islam y por eso estamos felices con lo que ocurrió en Kampala. Estas son las mejores noticias que hemos recibido", manifestó.

Un estadounidense se encontraba entre los muertos y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenando lo que calificó como actos deplorables y cobardes, dijo que Washington estaba listo para ayudar a Uganda a buscar a los responsables.

Un ataque tuvo como blanco el restaurante Ethiopian Village, en el distrito Kabalagala, un importante lugar de la vida nocturna local que estaba repleto de fanáticos del fútbol y es popular entre los extranjeros. La segunda detonación se produjo en un club de rugby donde también se veía el partido.

Los ataques coordinados han sido característicos de Al Qaeda y los grupos ligados a la red miliciana de Osama Bin Laden.

"Se ha confirmado la muerte de 64 personas. Quince personas en el Ethiopian Village y 49 en el Lugogo Rugby Club. 71 personas sufrieron heridas", dijo la portavoz de la policía Judith Nabakooba.

La portavoz dijo que 10 de los muertos eran etíopes o eritreos. Más temprano, la embajada estadounidense en Kampala dijo que un estadounidense murió en las explosiones.

"Este es un acto cobarde de los terroristas de Al Shabaab", dijo a Reuters Bereket Simon, el jefe de información del Gobierno etíope.

Tropas etíopes invadieron Somalia en 2006 para derrocar a un movimiento islamista en Mogadiscio. La campaña avivó una insurgencia islámica que aún sigue activa.

Los sobrevivientes, que minutos antes disfrutaban de los últimos momentos de la final entre España y Holanda, luego de las explosiones quedaron aturdidos en medio de cadáveres y sillas tiradas.

"Estábamos aquí viendo (el partido de) fútbol y cuando faltaban tres minutos para que concluyera se produjo una explosión", dijo el testigo Juma Seiko en el club de rugby.

Policías fuertemente armados acordonaron los lugares de las explosiones e hicieron una revisión con perros sabuesos, mientras los sobrevivientes ayudaban a sacar a los heridos de los escombros.

“Personajes trastornados”. Uganda, la tercera economía más grande del este de África, atrae miles de millones de dólares en inversión extranjera, especialmente en su sector petrolero y los mercados de deuda gubernamental, luego de dos décadas de estabilidad relativa.

Pero los inversores en Uganda y la vecina Kenia, que comparten una frontera en buena parte porosa con Somalia, a menudo citan la amenaza de milicianos islámicos como una preocupación seria.

"La información que tenemos indica que la gente que atacó el Ethiopian Village posiblemente apuntaba a extranjeros", dijo el inspector general de policía, Kale Kayihura.

"Tenemos personajes trastornados que nos han estado amenazando, como los ADF (Fuerzas Democráticas Aliadas), Al Shabbab y el Ejército de Resistencia del Señor", agregó.

El Ejército de Resistencia del Señor libró una guerra de dos décadas en el norte de Uganda antes de cruzar a Sudán y establecerse en el centro de África. En mayo, el Gobierno ugandés dijo que el ADF podría estar reagrupándose en la frontera oeste con la República Democrática del Congo.

En Washington, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional Mike Hammer dijo que Obama estaba "profundamente entristecido por la pérdida de vidas que resultó de estos actos deplorables y cobardes".

"Estados Unidos está listo para proveer cualquier asistencia solicitada por el Gobierno de Uganda", declaró Hammer.