Buenos Aires. El intenso temporal de viento y lluvia que azota desde la noche del domingo la capital argentina y la provincia de Buenos Aires tenía hasta la noche de este lunes un saldo de al menos dos muertos y tres heridos. Además forzó la evacuación de cerca de 3.000 personas por el desbordamiento de ríos e inundaciones.

Una de las víctimas mortales fue un hombre de unos 65 años que murió ahogado en el interior de su vivienda anegada, informaron a medios locales bomberos de la localidad de Isidro Casanova, situada al suroeste del conurbano bonaerense.

El otro deceso registrado es el de una mujer, de 30 años, que murió electrocutada en su casa, en la localidad bonaerense de Lanús, según informaron fuentes oficiales de ese municipio.

Al menos tres personas resultaron heridas por derribos ocasionados por la tormenta, entre ellos un anciano de unos 80 años que fue rescatado entre los escombros de su vivienda.

Centenares de personas tuvieron que ser evacuadas en localidades al sur de Buenos Aires y se refugiaron temporalmente en edificios públicos y escuelas, en las que este lunes se suspendieron las clases.

El Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires informó en un comunicado que hasta el momento del anuncio debieron ser evacuadas 2.883 personas en las localidades de La Matanza, Lomas de Zamora, Cañuelas, Quilmes, Escobar, Pilar, Suipacha, Las Heras, Ezeiza, Chivilcoy, Navarro, San Miguel y Hurlingham.

"Hay calles anegadas y rutas anegadas en distintos distritos del conurbano bonaerense, y el desborde del río Matanza ocasionó evacuados en (los municipios de) La Matanza y Esteban Echeverría", declaró el titular del Consejo provincial de Emergencias, Luciano Timerman.

La tormenta provocó también demoras en los aeropuertos de la capital y convirtió el denso tráfico porteño en un caos por la suspensión de los servicios de tren, metro y varias líneas de autobuses.

En los barrios más afectados de Buenos Aires, como Belgrano y La Boca, algunas calles se convirtieron en ríos y la fuerza del agua arrastró a decenas de vehículos y los apiló unos sobre otros.

Los fuertes vientos, con rachas de más de 60 kilómetros por hora, abatieron también árboles, postes de luz y señales de tráfico.

El sistema meteorológico nacional advirtió que seguirá la alerta por lluvia y vientos fuertes y que recién se irá disipando la tormenta en el correr de este martes.