Uno de los dueños de la mina chilena San José, Alejandro Bohn, criticado por el desastre que generó que 33 mineros quedaran atrapados a 700 metros de profundidad, en Chile, afirmó la tarde de este domingo que "estamos tremendamente felices, es una emocion muy grande tener hoy dia esta noticia".

Bohn, entrevistado por el canal chileno 24 Horas, y quien este domingo se encontraba en la capital chilena, Santiago, y no en Copiapó, donde se halla la mina, afirmó que "desde hace muchos dias que veníamos sufriendo todos. Y esto (el hallazgo de vida de los 33 mineros) cambia toda la situacion".

"Todo lo que habíamos previsto cambió (a raíz de las cartas que venían amarradas al último tramo de la sonda perforadora). Esta es la más grande catástrofe en la minería mediana en chile. Y hay que decir que nuestros trabajadores se han juntado ahí, junto al liderazgo de muchos que hiceron posible resistir durante un periodo muy dificil", finalizó Bohn.

Consultado sobre si debe pedir perdón a alguien, comentó escuetamente que "no es el momento de culpas ni perdones".