Santiago. Los dueños de la mina chilena en que 33 mineros llevan 26 días atrapados pidieron perdón este martes durante una audiencia ante el Poder Legislativo por el accidente que dejó a los hombres bajo tierra.

"El dolor que ha causado esta situación indeseada e imprevista por nosotros, merece que pidamos disculpas por la angustia que se ha vivido en estos días", declaró Alejandro Bohn, uno de los propietarios del grupo minero San Esteban, ante la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados.

"Ha sido una situación terrible y esperamos que tenga buen término muy pronto", señaló el empresario en declaraciones televisadas.

Bohn testificó junto a Marcelo Kemeny –otro de los dueños- ante la comisión sobre el accidente del 5 de agosto, al tiempo que una arriesgada operación de rescate fue puesta en marcha con una perforadora gigante, lo que tomaría hasta cuatro meses.