Quito. Ecuador continuaba este sábado en la búsqueda aún sin resultados de cuatro mineros que quedaron atrapados el día anterior por un derrumbe que obstruyó la salida del yacimiento a unos 150 metros de la superficie, pocos días después del sonado rescate de 33 trabajadores en Chile.

Un equipo de más de 100 personas formado por rescatistas, bomberos y maquinistas acudieron hasta el sector de Portovelo, unos 400 kilómetros al sur de Quito, para iniciar trabajos de excavación que les permitan llegar hasta los trabajadores - tres ecuatorianos y un peruano - que laboraban en la extracción de oro.

"Continúan los trabajos de excavación pero me informan que durarían unas 24 horas más", dijo el presidente Rafael Correa durante su discurso de los sábados.

Los trabajos de rescate avanzan por dos frentes, que según el Ministerio de Recursos no Renovables ya habrían alcanzado el nivel cinco de la mina, donde se encuentran los obreros, pero que aún se debería remover al menos unas 200 toneladas de roca para acceder a ellos.

"Hay una sonda que se está transportando vía helicóptero desde Guayaquil a Portovelo para ver si es que al menos por la sonda podemos lograr contacto con los mineros", agregó el mandatario.

Habitantes de la pequeña ciudad y familiares de los mineros atrapados se volcaron a las inmediaciones de la mina para saber los resultados de las labores, sin que hasta el momento se conozca cual es el estado de los trabajadores atrapados.

En Chile, 33 mineros permanecieron 70 días bajo tierra a unos 700 kilómetros de la superficie antes de ser rescatados el miércoles después de un largo operativo de perforación.

Durante las primeras dos semanas los obreros - 32 chilenos y un boliviano - estuvieron incomunicados y con limitadas raciones de alimentos que incluían pescado y agua, hasta que lograron ser contactados.