Quito. El gobierno ecuatoriano denunció un ataque en contra del juez que investiga el levantamiento policial del 30 de septiembre pasado.

"No se trató de un robo, sino de un atentado para intimidar a los jueces que llevan los casos críticos", afirmó el ministro de Justicia de Ecuador, José Serrano.

El ataque se produjo el viernes en la residencia del magistrado de garantías penales, Juan Pablo Hernández, ubicada en el norte de Quito, con un vehículo robado que posteriormente fue chocado contra un muro.

El domicilio de Hernández estaba deshabitado al momento del ataque, según el reporte del ministro Serrano.

Por su parte, el presidente del Consejo de la Judicatura, Benjamín Cevallos, afirmó que "la finalidad es amedrentarlo. Es fácil determinar quiénes podrían ser los responsables: ¿A quién están perjudicando las presunciones que ha tomado este juez?", y agregó que "parece que se busca desestabilizar a la justicia mediante mecanismos de esta naturaleza".

El gobierno ecuatoriano anunció que, debido a este hecho, "tomará medidas para precautelar la seguridad de los jueces (que investigan los procesos por el levantamiento policial) y será de acuerdo con el estado de excepción en que nos encontramos (en Quito)".