Quito. El gobierno de Ecuador anunció el sábado que mantendrá por tiempo indefinido el estado de excepción en Quito, el que fue declarado a raíz de la rebelión policial del 30 de septiembre, que dejó 10 muertos y 274 heridos.

El estado de excepción, decretado por el presidente Rafael Correa en medio de la insubordinación, regía a nivel nacional, y tras ser prorrogado el pasado martes, debía concluir en todo el país hacia la medianoche del viernes.

El ministro de Seguridad, Miguel Carvajal, indicó que "esta decisión la tomó el gobierno nacional para que la Fuerzas Armadas continúen precautelando instalaciones importantes y brindado servicio a instituciones como la Asamblea Nacional (Legislatura)", según la casa de gobierno.

Carvajal señaló que la medida, que fue levantada en el resto del país, no supone ninguna restricción de derechos, por lo que no están suspendidos actos públicos ni ningún tipo de reuniones.

Durante el estado de excepción, que se puede declarar en casos como de conmoción interna, el presidente está facultado para suspender o limitar derechos como la inviolabilidad de domicilio, disponer la censura previa en la información de los medios y disponer el empleo de la fuerza pública.