Quito. Ecuador regresó a la normalidad el sábado tras el paso de un debilitado tsunami por sus costas que dejo daños mínimos en las islas Galápagos y retomó sus exportaciones de crudo.

La petrolera pública Petroecuador dio el primer paso al levantar la fuerza mayor en sus exportaciones, declarada en la víspera, ante la amenaza de un tsunami que llegó a sus costas horas después de un devastador terremoto en Japón.

En tanto, el presidente Rafael Correa derogó el decreto de emergencia nacional que firmó el viernes para facilitar las tareas de evacuación de la población ante la amenaza del fenómeno.

Los daños fueron mínimos en el país tras la llegada del debilitado tsunami. Las más afectadas fueron las islas Galápagos, que recibe a miles de turistas al año, con daños menores en su infraestructura y pequeñas inundaciones en sus costas.

"Desde este momento el país ya no se encuentra en estado de excepción (emergencia)", dijo Correa durante su informe semanal.

Cerca de la medianoche del viernes, el mandatario levantó la alerta de tsunami declarada en la nación y permitió que las personas evacuadas retornaran a sus hogares y paulatinamente retomaran las actividades.

Ecuador movilizó a unas 240.000 personas a zonas altas en cinco provincias continentales y las Islas Galápagos.

En las islas se normalizaban los vuelos en el aeropuerto local y las actividades comerciales y turísticas.