Washington. Estados Unidos buscaba este sábado a los autores del complot para bombardear sitios judíos en Chicago, descubierto cuando Gran Bretaña y Dubái interceptaron paquetes con explosivos enviados desde Yemen.

El presidente estadounidense, Barack Obama, prometió el viernes que las autoridades no escatimarán esfuerzos para hallar a la fuente de los paquetes, que calificó de una "amenaza terrorista creíble" dirigida a dos sitios de adoración judíos.

Obama dijo que la seguridad aumentará para los viajes aéreos por el tiempo que sea necesario. Funcionarios estadounidenses afirmaron que buscaban más paquetes que podrían haber llegado desde Yemen, país que se ha convertido en un refugio para militantes anti estadounidenses.

La amenaza a la seguridad sucede apenas días antes de que los estadounidenses voten en unas elecciones legislativas cuya campaña ha sido dominada por las preocupaciones económicas más que por el tema del terrorismo.

Las sospechas recayeron sobre Al Qaeda en la Península Arábiga, que opera en Yemen y se adjudicó la responsabilidad por un fallido intento de hacer estallar un avión estadounidense que se dirigía a Detroit en el día de Navidad del 2009.

"Exámenes iniciales de esos paquetes han determinado que aparentemente contienen material explosivo", dijo Obama a la prensa en la Casa Blanca.

Químicos. El periódico The New York Times informó que los paquetes contenían PETN, el mismo producto químico explosivo utilizado en la bomba cosida en la ropa interior del hombre nigeriano que intentó hacer estallar un avión sobre Detroit en Navidad, un ataque planeado en Yemen.

El diario citó a la representante Jane Harman, una demócrata en el Comité de Seguridad Interior, quien recibió información de la Administración de Seguridad del Transporte.

Los dispositivos improvisados contenían cartuchos de impresoras rellenos con el explosivo, pero uno usaba un teléfono celular como detonador mientras que el otro tenía un temporizador, dijo la funcionaria al diario.

Funcionarios de policía no confirmaron el reporte, diciendo que aún se realizaban análisis a los explosivos.

La Casa Blanca dijo que "ambos paquetes tuvieron a Yemen como origen" y Obama fue informado el jueves sobre la amenaza.

Uno de los paquetes fue hallado en un avión de carga de United Parcel Service en el aeropuerto de East Midlands, a unos 260 kilómetros al norte de Londres. El otro fue descubierto en un edificio de FedEx Corp en Dubái.

UPS y FedEx, la mayor empresa aérea de carga del mundo, anunciaron que estaban deteniendo todos los cargamentos procedentes de Yemen. Aviones de UPS fueron registrados en Nueva Jersey y Filadelfia y recibieron el visto bueno.

Un funcionario estadounidense y algunos analistas especularon que los paquetes podrían haber sido una forma para probar los procedimientos de revisión de carga y la reacción del personal de seguridad.

"Esto podría ser una prueba", dijo el funcionario estadounidense.

La Casa Blanca dijo que Arabia Saudita ayudó a identifcar a la amenaza procedente de Yemen, mientras que Gran Bretaña y los Emiratos Arabes Unidos (EAU) también enviaron información.

El asesor de seguridad nacional de Obama, John Brennan, no dijo cómo Estados Unidos se enteró del complot. Pero comentó a periodistas: "Estábamos sobre esto. Buscábamos paquetes que fueran preocupantes".

Sobre los autores, Brennan dijo: "Claramente ellos estaban tratando de identificar debilidades en nuestro sistema. Hemos sido capaces de adelantarnos".