Tokio. El Pentágono elaboró este jueves planes para trasladar a las familias de militares estadounidenses de una parte de Japón a una base voluntaria, en medio de la creciente ansiedad acerca de si existe una filtración radiactiva en una planta nuclear tras el sismo de la semana pasada.

Un funcionario militar de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato, dijo que esperaba que la orden se aplicara al menos a la Naval Air Facility Atsugi, a unos 240 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima, y a la Yokosuka Naval Base, a unos 322 kilómetros al sur de la planta.

También se esperaba que la orden se aplicara a la Yokota Air Base, ubicada en la región del gran Tokio, dijo. Sin embargo, funcionarios advirtieron que ninguna orden había sido confirmada y que era poco probable que se extendiera más allá de la isla japonesa de Honshu.

Estados Unidos mostró el miércoles una creciente alarma por la crisis nuclear de Japón e instó a sus ciudadanos a mantenerse alejados de la planta de Fukushima, superando las advertencias hechas por el Gobierno de Japón.

El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó el miércoles en la noche la salida voluntaria de unos 600 miembros de las familias de su personal diplomático en Tokio, Nagoya y Yokohama.

Para los militares de Estados Unidos, que cuentan con más de 55.000 soldados en los alrededores de Japón, así como más de 43.000 empleados y otros miles de trabajadores de defensa civil, la escala potencial de una salida voluntaria podría ser enorme.

"No hay que entrar en pánico", dijo el capitán Eric Gardner, oficial al mando en Atsugi, en un video dirigido al personal de la base.

"Es un tema sin precedentes, pero si los estadounidenses en Corea del Sur vinieron a Japón, ahora estamos haciéndolo al revés", agregó.

El Pentágono dijo que llevaría a cabo la salida voluntaria aprobada por el Departamento de Estado para el noreste de Japón, pero no ha emitido una orden que especifica qué bases serán elegidas.