Bolivia y Venezuela "fracasaron de manera manifiesta" en su cumplimiento de acuerdos internacionales antinarcóticos, según el reporte anual sobre narcotráfico internacional difundido este jueves por el Departamento de Estado, que designó a Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Panamá y Guatemala como traficantes principales.

La corrupción dentro del gobierno venezolano y su sistema judicial "débil y politizado" contribuyeron a que el tráfico de cocaína aumentara de 50 toneladas métricas en 2004 a 143 toneladas métricas en 2009.

El documento enumera varias invitaciones del gobierno estadounidense para cooperar en la lucha antidrogas que Caracas ha desatendido, sostiene que no comparte las evidencias necesarias para certificar sus decomisos y asevera que ni la Armada ni la Guardia Costera venezolana practicaron decomiso alguno de drogas en el mar durante los últimos 12 meses.

En cuanto a Bolivia, el reporte indica que no disminuyó la producción de hoja de coca y productos de coca, ya que en 2009 cultivó unas 35,000 hectáreas, "casi 9.4% más que en 2008 y el mayor estimado en una década".

La capacidad boliviana de identificar, investigar y desmantelar grupos de narcotraficantes continúa disminuida de manera considerable tras la expulsión del personal de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) en enero de 2009, agregó el reporte.

Importancia de Centroamerica. Debido a los esfuerzos desplegados en Colombia y México, América Central ha cobrado más importancia para el tráfico de cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos, y el reporte presenta a Panamá y Guatemala como "especialmente vulnerables" debido a su ubicación geográfica.

El informe retiró a Brasil de la lista de los principales países traficantes y subraya que el control de narcóticos en ese país con tanto territorio representa una "preocupación seria", sin embargo reconoce su surgimiento como líder en la cooperación regional antidrogas.

México y Colombia salen bien evaluados. Pese a que representa la entrada del 95% de la droga que ingresa a Estados Unidos, el reporte dijo que México continúa combatiendo con fuerza el narcotráfico, logrando la detención de varios capos y el decomiso de drogas, armas y dinero en efectivo.

Agregó que debido al apoyo estadounidense brindado a través de la Iniciativa Mérida, el gobierno mexicano "ha mejorado su organización y los programas han comenzado a consolidarse de una manera significativa". Sin embargo, describió como "alarmante" la diversificación de los grupos narcotraficantes a otras actividades criminales como secuestros, extorsiones y crímenes callejeros.

El reporte consideró que Colombia continúa alcanzando logros significativos pese a ser el origen del 90% de la cocaína decomisada en Estados Unidos, al reducir en 3% el cultivo de coca de 2009 respecto a 2008. Estados Unidos brinda apoyo multimillonario a Bogotá para la lucha antinarcóticos a través del Plan Colombia.

Los demás que completan la lista de 20 principales productores o traficantes de drogas son Bahamas, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, Jamaica, México, Panamá y Perú. Argentina, Brasil, Chile, México y Estados Unidos se cuentan entre los 15 países descritos como principales emisores de precursores químicos.

La sección de los 60 países con mayor lavado de dinero incluyó a Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Bolivia, Brasil, Islas Vírgenes Británicas, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Haití, México, Panamá, Paraguay, España, Estados Unidos, Uruguay y Venezuela.

El documento da cuenta del aumento en el tráfico ilegal entre América Latina y el este de África, en especial a través de Venezuela y Brasil, cuyo destino más importante es Europa.

El Departamento de Estado remitió ayer al Congreso el reporte correspondiente al 2010, en su edición número 28.