Washington. Estados Unidos tenía conocimiento pero no indagó casos de abusos de prisioneros por parte de policías y soldados iraquíes, según reportes de medios publicados el viernes, en una nueva ola de 400.000 archivos secretos estadounidenses revelados por el sitio en internet WikiLeaks.

Amnistía Internacional condenó las revelaciones en los documentos y sugirió que las autoridades estadounidenses pudieron haber violado la ley al entregar los detenidos a fuerzas iraquíes con antecedentes de cometer abusos "en una escala verdaderamente perturbadora".

Los archivos también detallaron las ya conocidas preocupaciones sobre el supuesto entrenamiento de Irán a militantes y su apoyo a rebeldes iraquíes.

WikiLeaks dio a algunos medios acceso a su enorme base de datos, y el diario británico Guardian y el canal de televisión Al Jazeera señalaron que los documentos mostraban que las fuerzas estadounidenses efectivamente ignoraron las violaciones a los derechos de los iraquíes.

Los archivos superaron con creces la publicación en julio de 70.000 documentos sobre la guerra en Afganistán.

Ambos incidentes representan las mayores brechas en seguridad de su tipo en la historia de militar estadounidense y generaron duras críticas por parte del Pentágono.

"Deploramos a WikiLeaks por inducir a individuos a violar la ley, filtrar documentos clasificados y luego de forma displicente compartir esa información secreta con el mundo", dijo Geoff Morrell, secretario de Prensa del Pentágono.

The Guardian escribió sobre un caso en el que la policía disparó a un reo en la pierna, después de lo cual el detenido sufrió abusos que le dejaron las costillas rotas y múltiples laceraciones.

"El resultado: No hubo más investigación", indicó The Guardian.

En tanto, el New York Time dijo que "aunque algunos casos de abusos fueron investigados por estadounidenses, la mayoría de los que fueron enviados al archivo parecían haber sido ignorados". El reporte agregaba que soldados informaron sus oficiales sobre los abusos y luego le pidieron a los iraquíes que realizaran indagaciones.