Milwaukee.Al menos siete personas murieron en un tiroteo durante el servicio dominical en un templo sikh, entre ellas un hombre armado sospechoso del ataque, y hay otros tres heridos de gravedad, informaron funcionarios médicos y policiales.

Cuatro de las víctimas recibieron disparos en el interior del edificio, mientras que las otras tres -incluyendo al hombre armado al que la policía le disparó- fueron baleadas en el exterior, dijo a la prensa Bradley Wentlandt, jefe de policía de Greenfield.

"Esta es la mejor información de la que disponemos y esta información podría cambiar", dijo Wentlandt afuera del templo.

Smiran Kaleka, sobrina de uno de los hombres heridos, dijo que un número no determinado de hombres entró a la cocina del Templo Sikh of Wisconsin, en Oak Creek, como a las 1530 GMT, y empezaron a disparar. Informó que su madre le comentó que los atacantes eran hombres caucásicos.

Un funcionario de la Casa Blanca indicó que el presidente Barack Obama fue informado del ataque.

John Brennan, asesor contra el terrorismo de Obama, le notificó del tiroteo y el mandatario seguía recibiendo actualizaciones del incidente, agregó.

Nalissa Wienke, portavoz del Froedtert & Medical College Hospital, dijo que tres hombres llegaron al recinto de salud heridos y que estaban en condiciones graves. Uno de ellos estaba en la sala de operaciones, agregó.

Wentlandt dijo que el policía -con 20 años de servicio- que intercambió disparos con el hombre armado, recibió múltiples impactos de balas. El veterano funcionario fue llevado al hospital.

Testigos dijeron que había rehenes retenidos dentro del templo, pero la policía no confirmó esa información.

Un hombre que dijo que su padre había sido herido en el incidente reportó, citando a personas que estuvieron dentro del edificio, que había varios hombres armados, de aspecto caucásico.

"Fue una cosa muy coordinada", dijo a la policía el hombre, identificado como Amardeep Kaleka.

La policía, ambulancias y el departamento de bomberos se encontraban en el templo, ubicado unos 20 minutos al sur de Milwaukee.

"¿Cuán enfermo tienes que estar para entrar a una iglesia y disparar?", se preguntó Smiran Kaleka.