El Cairo. Los cristianos coptos egipcios velaron este lunes a sus muertos y criticaron al Ejército después de que 25 personas murieron cuando soldados atacaron una iglesia, en el peor episodio de violencia desde el levantamiento que derrocó a Hosni Mubarak.

Vehículos blindados de transporte de personal se dirigieron a toda velocidad sobre la multitud el domingo a última hora para dispersar a los manifestantes cerca del edificio de la televisión estatal.

Varios vídeos publicados en Internet mostraron cuerpos destrozados. Activistas dijeron que habían sido atropellados por los vehículos.

Las tensiones entre los musulmanes y la minoría copta cristiana habían sido moderadas durante años pero han empeorado desde la revuelta anti-Mubarak, que ha permitido la emergencia de salafistas y otros grupos musulmanes radicales que el ex presidente había reprimido.

Activistas musulmanes y cristianos dijeron que gran parte del malestar de la violencia del domingo estuvo focalizado en el Ejército, que también fue criticado por el espectro político por no fijar un calendario claro de entrega del poder a los civiles.

¿Por qué no hacen esto con los salafistas o los Hermanos Musulmanes cuando organizan protestas? Este ya no es más mi país", dijo Alfred Younan, un copto hablando cerca del hospital cristiano de El Cairo, adonde muchos de los muertos fueron llevados.

La violencia arrojó una sombra sobre las primeras elecciones parlamentarias de Egipto desde la caída de Mubarak. La votación comienza el 28 de noviembre.

"En lugar de avanzar en la construcción de un Estado democrático con principios democráticos, estamos otra vez buscando seguridad y estabilidad, preocupados de que hay manos ocultas, tanto locales como extranjeras, que buscan obstruir la voluntad de los egipcios para establecer una democracia", dijo el primer ministro, Essam Sharaf, en la televisión estatal.

"No nos rendiremos ante estas conspiraciones malintencionadas y no aceptaremos retroceder", agregó el lunes.

El consejo militar gobernante pidió el lunes al Gobierno que realice una rápida investigación sobre los enfrentamientos.

La televisión estatal mostró al mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, quien lidera el consejo, y a otros generales reunidos un día después de los incidentes.

El Ejército también dijo que tomará todas las medidas necesarias para mantener la seguridad y repitió su compromiso con el plan de entregar el poder a los civiles.

Los cristianos, que representan el 10 por ciento de los cerca de 80 millones de habitantes de Egipto, salieron a las calles tras culpar a los radicales musulmanes de demoler parcialmente una iglesia en la provincia de Aswan la semana pasada.

También pidieron la renuncia del gobernador provincial por no proteger el edificio.

El Ministerio de Salud dijo que 24 personas murieron y 272 resultaron heridas, incluyendo 253 que fueron llevadas al hospital. Medios estatales después informaron de que fallecieron 25 personas, en su mayoría coptos.

El ministro de Justicia, Mohamed Abdel Aziz el-Guindy, dijo que la investigación y cualquier juicio será manejado por tribunales militares. El periódico estatal Al Ahram informó que 15 personas estaban siendo investigadas. Medios estatales informaron de la detención de decenas de personas.