El Cairo. Fuerzas egipcias, respaldadas por vehículos blindados, se desplegaron este viernes en El Cairo y otras grandes ciudades del país para terminar con las enormes protestas populares que exigen la renuncia del presidente Hosni Mubarak.

Mubarak declaró un toque de queda durante la noche tras un día de batallas en las calles entre la policía y los manifestantes, una escena jamás vista en sus 30 años en el poder. Pero los choques continuaron por la tarde y un testigo de Reuters dijo que se escuchaban disparos en El Cairo.

Fuentes médicas señalaron que hasta el momento 410 personas resultaron heridas en las protestas, mientras que la televisión estatal anunció un toque de queda para todas las ciudades.

Los manifestantes lanzaban piedras y gritaban: "Abajo, abajo, Mubarak".

La cadena de televisión Al Jazeera dijo que al menos una persona perdió la vida en una plaza del centro de la capital, aunque el reporte no pudo ser confirmado.

Las protestas que involucran a miles de personas han sido las mayores y más violentas en cuatro jornadas consecutivas de disturbios, iniciados por egipcios desempleados, empobrecidos y hartos de la corrupción y la falta de libertad con el gobierno de Mubarak.

"Esta protesta no parará. Ellos no podrán engañar a la gente de nuevo y darnos unas concesiones falsas. Hosni tiene que irse", dijo el manifestante Mohamed Taha, después de huir de la policía tras una protesta.

"Tengo 70 años, voy a morir, pero estas personas tienen que luchar por su vida", agregó.

Toque de queda. Un presentador de la televisión estatal reportó que Mubarak había decretado un toque de queda administrado por el ejército debido a los disturbios y el caos generado.

El gobernante también ordenó que el ejército apoyara a la policía en sus esfuerzos por aplacar las manifestaciones callejeras. Mientras caía la noche, los tanques tomaron sus posiciones a lo largo de El Cairo.

"Las fuerzas armadas comenzaron a desplegar sus fuerzas en las gobernaciones de El Cairo, Alejandría y Suez como primera etapa en la implementación del decreto (...) imponiendo un toque de queda a partir de las 18.00 horas", reportó la agencia oficial de noticias.

Entre 2.000 y 3.000 personas rodearon un vehículo militar en la plaza de Tahrir, en el centro de El Cairo, dijo un testigo de Reuters. Treparon al auto y se dieron apretones de manos con los soldados, mientras cantaban: "El ejército y el pueblo están unidos" y "Ha llegado la revolución".

Cerca del parlamento se oían disparos, mientras imágenes de televisión mostraron a las oficinas del partido gobernante en llamas.

En la ciudad oriental de Suez, el lugar de un canal estratégico, se desplegaron vehículos blindados frente a los restos quemados de una estación policía, dijo un testigo Reuters.

Decenas de manifestantes treparon vehículos militares en Suez e intentaban conversar con los soldados que trataban de calmar las protestas.

El disturbios se generaron por el derrocamiento de hace dos semanas del presidente tunecino Zine al-Abidine Ben Ali, luego de una revuelta que inspiró manifestaciones en Yemen y otras partes de Oriente Medio.

Preocupación en Washington. Los eventos representan un dilema para Estados Unidos, que ha expresado su deseo de que la democracia se extienda por toda la región. Mubarak, sin embargo, ha sido un aliado cercano a Washington por varios años y el destinatario de mucha ayuda militar.

En respuesta, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo era "absolutamente crucial" llevar a cabo reformas sociales y políticas en Egipto.

En Washington, la secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que el gobierno estadounidense estaba profundamente preocupado por la violencia de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes y pidió moderación a El Cairo. Los manifestantes deberían poder expresarse de forma pacífica, indicó.

Escuadrones vestidos como agentes de seguridad detuvieron a supuestos líderes de las protestas. En la mezquita Fatah de la plaza Ramsés, varias miles de personas fueron rociadas con gas lacrimógeno.

A menudo los manifestantes se dispersaban para reagruparse poco después. Algunos tenían carteles que decían "Todos contra uno" y cantaban "Paz, paz, paz, no a la violencia. Otros lanzaron zapatos a pósters con la cara de Mubarak.

"Vete, vete, Mubarak, Mubarak, el avión te espera", cantaban.

El premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, que ha pedido el final del mandato de Mubarak, volvió este jueves al país y participó en los rezos del viernes con unas 2.000 personas en una mezquita en el barrio de Giza, en la capital. La policía no le permitió dejar la zona.

Más tarde, el canal Arabiya dijo que la policía le había "pedido" quedarse en casa, pero la información no pudo ser confirmada.