Bogotá. El ejército colombiano capturó al médico del décimo frente de las FARC, alias
`Kliver Castillo´, quien se inició como guerrillero raso y posteriormente fue nombrado cabecilla de escuadra, informó el Ejército.

La captura del guerrillero junto con el hallazgo de una fábrica artesanal de explosivos, fueron los resultados de las operaciones adelantadas por tropas de la Décima Octava Brigada, en el departamento de Arauca.

El comunicado de prensa indica que la eficaz acción militar, que permitió dar captura a alias `Kliver Castillo´, fue realizada por soldados del Batallón Especial Energético y Vial N°1 `General Juan José Neira´ en coordinación con miembros del DAS, en el casco urbano de la ciudad capital.

El sujeto fue puesto a disposición de la Fiscalía Tercera de Arauca, autoridad competente que se encargará de adelantar su respectiva judicialización.

El informe de prensa indica que alias `Kliver Castillo´ se inició como guerrillero raso y posteriormente fue nombrado cabecilla de escuadra. Realizó curso de enfermería dictado por médicos en un país extranjero.

Los conocimientos adquiridos le sirvieron para desempeñarse como el médico de la décima cuadrilla de las FARC, encargado de atender a los integrantes de este reducto terrorista que resultaban heridos en combates.

Mientras se desempeñaba en este cargo, fue escogido por alias `Arsecio´, cabecilla de la célula terrorista, para adelantar un curso en el manejo de explosivos, dice el informe del ejército.

A alias `Kliver´, se le atribuye el atentado contra el alcalde del municipio de Arauquita, en el año 2008, en el cual cuatro integrantes de la Fuerza Pública fueron asesinados y tres más resultaron heridos, indica el comunicado de prensa.

Por otra parte, efectivos del Batallón de Ingenieros N° 18 `General Rafael Navas Pardo´, mediante operaciones de registro y control militar de área sobre la vereda Curipao, jurisdicción del municipio de Tame, hallaron dos áreas campamentarias en las que se podía albergar cerca de 30 integrantes de la décima cuadrilla de las FARC.

En el registro militar de las estructuras clandestinas, los soldados ubicaron una fábrica artesanal de explosivos en la cual los terroristas dejaron abandonado en su huida, 1.400 metros de cordón detonante y 300 metros de cable dúplex.