El Cairo. El Ejército de Egipto planeaba incrementar este martes sus esfuerzos para restaurar la estabilidad, esperando que una promesa que asegure una rápida transición a un gobierno civil ponga fin a las protestas que han surgido desde el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak.

Enfrentando una nueva ola de protestas de trabajadores de sectores que van desde personal bancario hasta guías turísticos, los gobernantes militares instaron al pueblo a retornar a sus empleos para evitar un daño mayor a una economía ya afectada por 18 días de revuelta.

Se esperaba que una poderosa tormenta de polvo que afectaría a El Cairo disuadirá las manifestaciones de trabajadores el martes, que además es un feriado nacional que celebra el nacimiento del profeta Mahoma. Así que la respuesta al pedido del ejército probablemente quedará de manifiesto este miércoles.

El ejército estaba manteniendo conversaciones con activistas que lideraron el levantamiento popular que puso fin a 30 años de gobierno de Mubarak para volver a asegurarles su compromiso con la democracia y una suave y ordenada transición de poder.

Pero con el malestar aún rondando sobre el aumento de los precios, los bajos salarios y las dificultades económicas, el ejército enfrenta un balance delicado para restaurar la estabilidad mientras despeja sospechas sobre su disposición a ceder el poder.

La revolución de Egipto envió ondas expansivas alrededor de Oriente Medio así como a los mercados financieros globales, preocupados sobre su efecto en las provisiones de petróleo.

La policía en Bahréin, vecino del mayor exportador de petróleo del mundo Arabia Saudita, se enfrentó con personas que asistían al funeral de un manifestante chií que murió baleado el lunes en una manifestación contra el gobierno, y una persona falleció en el enfrentamiento.

Miles de activistas opositores iraníes realizaron el lunes una marcha en apoyo a los levantamientos en Egipto y Túnez y la agencia semioficial de noticias dijo que una persona murió baleada y varias resultaron heridas por los manifestantes.

Utilizando su nueva libertad de expresión y protesta, los trabajadores realizaron este lunes una manifestación en El Cairo y otras ciudades del país para expresar su disconformidad con los bajos salarios y malas condiciones laborales.

Las protestas, sentadas y huelgas se produjeron en instituciones de propiedad estatal en todo Egipto, incluyendo la bolsa, firmas textiles y de acero, grupos de medios, servicios postales y ferrocarriles, desde que Mubarak renunció.

“Marcha de la victoria”. Líderes a favor de la democracia dijeron que los egipcios volverán a manifestarse si sus demandas de un cambio radical no se cumplen. Planean una "Marcha de la Victoria" para este viernes para celebrar la revolución y tal vez para recordar al Ejército el poder de la calle.

En la plaza Tahrir, escenario de sangrientos enfrentamientos entre activistas y la policía durante la revolución, el tráfico circulaba libremente el viernes dirigido por la policía militar mientras retiraban un par de vehículos incendiados como parte de una limpieza general.

El ejército prometió elecciones libres y justas, suspendió la Constitución y disolvió el Parlamento, desmantelando el aparato que había mantenido a Mubarak en el poder desde que asumió el cargo de manos de Anwar Sadat, quien fue asesinado por soldados islámicos en 1981.

Pero el ejército no ha dado un cronograma para las elecciones más allá de decir que estará a cargo "por un período temporario de seis meses o hasta el fin de las elecciones para las Cámaras alta y baja del Parlamento, y las elecciones presidenciales".

Algunos expresaron su preocupación sobre el final abierto de este cronograma.

Los grupos políticos existentes son generalmente pequeños, débiles y fragmentados. Los Hermanos Musulmanes, que bajo la ahora suspendida Constitución no podían formar un partido, serían los más organizados, pero su verdadera popularidad aún debe ser testeada.

"Cuando se lleve a cabo la demanda popular para la libertad a formar partidos, el grupo fundará un partido político", dijeron los Hermanos Musulmanes en su página web.

El grupo islamista se formó en la década de 1920 y tiene raíces profundas en la sociedad conservadora musulmana. Aunque Mubarak mantuvo una prohibición formal sobre el grupo, su administración lo toleró mientras no desafiara su poder.