Las fuerzas sirias avanzaron el domingo sobre distritos de oposición casi desiertos en las afueras de la capital el domingo, en momentos en que el conflicto ingresa a una nueva fase de fuertes enfrentamientos cerca del centro de poder de Bashar al-Assad.

Las tropas gubernamentales también bombardearon y lanzaron proyectiles en otras ciudades a lo largo del país, un día después de que los diplomáticos rusos corrieran nuevamente al rescate de Assad, bloqueando la retórica en una reunión de potencias mundiales que habría exhortado al presidente sirio a abandonar el poder.

Tras 16 meses de un levantamiento contra Assad en el que más de 10.000 personas han muerto, los intensos combates y bombardeos han llegado a las afueras de Damasco. También se ha acumulado una nueva tensión en el frente con Turquía en los últimos días, luego de que fuerzas sirias derribaran un avión turco.

Residentes del distrito Zamalka en las afueras de la capital intentaban el domingo por enterrar a las decenas de personas que murieron el día anterior en un ataque con mortero a una marcha contra Assad, dijo por teléfono desde los suburbios de Damasco la activista de oposición Susan Ahmad.

Más de 40 personas murieron en el ataque del sábado, cuando fuerzas de seguridad dispararon una bomba mortero a una caravana funeraria en Zamalka durante el entierro de un hombre que murió en el bombardeo, dijeron activistas.

"Las cosas están realmente mal hoy en Damasco", dijo Ahmad.

"Zamalka era como una masacre, pero no pudimos enterrar a todos los mártires, es peligroso estar en las calles y no podemos tratar a los heridos. No hay medicina", agregó.

Las tropas gubernamentales hicieron una redada en Zamalka y Douma, una ciudad de medio millón de personas en las afueras de Damasco que se encuentra casi vacía tras el asedio y bombardeo iniciado por el Ejército para deshacerse de los rebeldes, dijo.

"Douma está completamente destruida", dijo Ahmad. "Si van a Douma pueden oler los cadáveres. Realmente es como una ciudad fantasma" agregó.

El sábado, combatientes del Ejército Siria Libre abandonaron la ciudad y residentes dijeron que temían una masacre en manos de las tropas que hacían su ingreso.