Tropas sirias respaldadas por vehículos blindados mataron a siete civiles al tomar un pueblo suní al oeste de la ciudad de Hama, quemando casas y deteniendo a decenas de personas, dijo una organización activista.

Cuatro mujeres estaban entre los muertos en el pueblo de Tamanaa en al-Ghab, epicentro rural de la revuelta de 14 meses contra el presidente Bashar al Assad, dijo la Red Siria para los Derechos Humanos, un grupo activista opositor que vigila la represión.

"El pueblo fue sometido a un castigo colectivo. La mitad de sus casas fueron quemadas. Varias personas fueron ejecutadas cuando fueron detenidas. El resto murieron por bombardeos", dijo un comunicado de la organización.

Los activistas de la oposición dijeron que el poblado suní, uno de las tantos que han sido incendiados desde que las fuerzas de Assad se hicieron con el control de las ciudades de Homs y Hama, había sido un punto central de manifestaciones contra el mandatario.

El desafío del pueblo había enfurecido a los habitantes de la vecina población alauí de Al Aziziyeh, donde la milicia leal a Assad, conocida como shabbiha, participó en otro asalto contra Tamanaa el viernes, dijeron activistas.

Las tensiones entre ambas poblados se elevaron después de que milicianos de Al Aziziyeh mataran a dos jóvenes en Tamanaa el viernes tras abrir fuego en una manifestación contra Assad, dijeron activistas locales.

Pueblos y ciudades de la región, que es principalmente suní pero con áreas alauíes, también han dado refugio a rebeldes del Ejército de Siria Libre, incrementando sus ataques guerrilleros contra el Ejército, dirigido por alauíes.

La mayoría suní de Siria es parte fundamental de la insurrección contra Assad, que es alauí, una división del Islam chií.