El 69% de las armas que ingresan ilegalmente a México provienen de Estados Unidos, sostuvo un estudio de un proyecto de investigación sobre alternativas de cooperación internacional ante amenazas trasnacionales en la región México-Centroamérica.

Las armas procedentes de EE.UU. fueron adquiridas en tiendas de California, Arizona y Texas. Éstas representan 21% del total de ese tipo de establecimientos en aquella nación.

De acuerdo a Erubiel Tirado, maestro en ciencia política por la Universidad de Londres y coordinador académico de seguridad nacional de la Universidad Iberoamericana, el 31% restante proviene probablemente de Centroamérica, aunque no tienen un origen definido, según informa La Jornada.

Tirado destacó que “no hay indicios de que los cárteles de la droga controlen en forma directa y administren el trasiego de armas, tanto por las implicaciones logísticas y de organización como por las economías de escala que representa”.

En cambio, llama la atención la participación de autoridades (mexicanas y estadunidenses) en dicho tráfico, sea por omisiones o incluso en la venta directa de armas registradas oficiales a narcotraficantes (mediante policías o militares que facilitan la comercialización o que desertan con todo y arsenal bajo su cargo).